Tecnología

viernes, 27 de marzo de 2020 | 6:00 am

Latinoamérica: El 70% de las empresas no tienen un plan de continuidad de negocio

Mantener funcionando nuestro negocio o institución constituye una tarea de análisis de todos los elementos clave que nos permiten funcionar, todo plan de recuperación debe contar con al menos cuatro capacidades sustantivas, poniendo siempre al individuo y sociedad al centro de la acción.

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(Latinoamérica)

Por José Fonseca, Director General de KIO Enterprise en KIO Networks

Mantener funcionando nuestro negocio o institución constituye una tarea de análisis de todos los elementos clave que nos permiten funcionar, vivimos rodeados de riesgos potenciales de índole natural y esencia aleatoria, en alcance y magnitud. Un terremoto, una tormenta o un brote viral como el Covid-19, que se está posicionando como uno de los desafíos más titánicos al que la humanidad se haya enfrentado.

El crecimiento exponencial de las infraestructuras multi-nube, las plataformas digitales de comunicación y colaboración y las inversiones en el desarrollo de centros de procesamiento locales con alcance global, nos dan la posibilidad de habilitar y/o fortalecer nuestros planes de contingencia, incluso si hemos omitido o nos damos cuenta de que, en un escenario real, hay muchas variables vitales de nuestro negocio que se convirtieron en imprevistos serios. Ante la complejidad de los escenarios de desastre, todo plan de recuperación debe contar con al menos cuatro capacidades sustantivas, poniendo siempre al individuo y sociedad al centro de la acción.

En primer lugar, es necesario dotar a nuestro equipo de trabajo con plataformas digitales eficientes de comunicación, asistencia y consejos prácticos para una vida en Home Office, que les permita reinventarse y darse cuenta de que con trabajo desde casa se puede socializar mejor, ser más eficiente, hacer ejercicio y mantenerse en forma, atender un sin número de reuniones y proyectos, moverse a gran velocidad en el mundo virtual, ser más creativos, reinventarse a sí mismos y sobre todo valorar la red de otros individuos talentosos que antes pudieron pasar desapercibidos.

Pensar en la importancia de un Centro de Datos Alterno Portable para procesar las aplicaciones centrales “core” del negocio, caso de falla o saturación de su entorno de procesamiento primario; plataformas de comunicación colaboración y coordinación instantáneas basados en células humanos-digitales con talentos horizontales para el trabajo colaborativo no presencial.

Hay que tener en cuenta la capacidad elástica institucional en anchos de banda de acceso y capacidad de procesamiento, para enfrentar el consecuente incremento de tráfico distribuido al pasar de un modelo concentrado en oficinas o uno distribuido en casas y dispositivos móviles.

Si bien estos enfoques son adoptados como solución inmediata ante una situación de emergencia, también pueden quedarse después de la emergencia para manejar mejor nuestros negocios. Aun de la forma difícil seguramente no seremos los mismos como sociedad cuando la emergencia sanitaria sin precedentes que hoy enfrentamos, se haya superado. Debemos recordar también que en el pasado, las contingencias han impulsado a colaborar más, crear más, comunicarnos más, cambiar para adaptarnos mejor y ser más sensibles con todo nuestro entorno.

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