Lo que probablemente has escuchado es que los términos 1G, 2G, 3G, 4G y 5G indican las generaciones de tecnología para redes móviles. Entre ellos, siempre hay una mejora intermedia, como si fuera una preparación para lo que está por venir.
El 5G ya es una realidad en el mundo y pronto estará disponible también en varios países, incluido Argentina, transformando toda la sociedad.
Para ayudar a entender mejor la diferencia entre las generaciones de redes móviles, Paulo Bernardocki, especialista en Redes de Ericsson, explica cada una de ellas.
En la primera generación de comunicaciones móviles, las comunicaciones eran analógicas, similares a una radio FM, y solo podía manejarse servicios de voz; esto fue dando paso en los años 90 y de manera gradual, a la señal digital o 2G.
Por otro lado, 3G es el nombre utilizado para clasificar la tercera generación de redes móviles. La tecnología comenzó a ser popularizada a principios de los años 2000 y esta nueva generación trajo la promesa de velocidades superiores a 2G, con tasas inicialmente de hasta 384 kbps y que finalmente alcanzaron hasta 21 Mb/s (megabits por segundo), con la evolución que se produjo a lo largo de los años.
La cuarta generación, también conocido como LTE, comenzó a ser discutido en 2008. Una de sus principales características era la capacidad de alcanzar velocidades de 150 Mb/s en los dispositivos móviles, simplemente inalcanzables para la tecnología de la época, algo alrededor de 10 veces más rápida que la 3G.
Este importante salto permitió que servicios complejos como la transmisión de vídeos, música y juegos en línea se utilizarán en las redes móviles. Además, esta tecnología permitió abandonar para siempre la conmutación por circuitos y favor de la conmutación por paquetes incluso para servicios de baja latencia como la voz. Esta tecnología evolucionó hasta el día de hoy permitiendo llegar a valores superiores a 1 Gbps a través de estrategias de agregación de espectro y tecnología de antenas múltiples.
Finalmente, la quinta generación de redes móviles ha empezado a implantarse en varias partes del mundo. Los objetivos para los futuros 5G incluyen velocidades significativamente más rápidas (un mínimo de 1 Gbps y quizás hasta 10 Gbps), latencias muy bajas (menos de 10 ms) y hasta 1 ms, y un mayor ahorro de batería para soportar mejor el gran número de nuevos dispositivos de Internet de las Cosas.