Por Carlos Abril, CEO de Atos Argentina, Colombia y Uruguay
Estamos conociendo un mundo lleno de paradojas, marcado, tanto por extraordinarias perspectivas de crecimiento y también por importantes desafíos, el tiempo parece estar acelerándose. Grandes corrientes migratorias, transformaciones de dominio geopolítico mundial, desafíos de sustentabilidad a largo plazo, economías globales hiperconectadas, y el surgimiento de tecnologías exponenciales están impulsando y potenciando el cambio en todas partes del planeta.
En todos los dominios, la rápida adopción de nuevas tecnologías de «inteligencia de datos», como el aprendizaje automático, la robotización, la automatización y la interacción humano-máquina, está transformando profundamente las posiciones competitivas y los ecosistemas empresariales, llegando al mercado a través de las cadenas de valor disruptivas, que provocan verdaderos terremotos de destrucción creativa.
Pero ¿qué fuerzas están detrás de esta aceleración? Después de haber revolucionado las operaciones empresariales y sus relaciones con los clientes, la digitalización está madurando y transformando los modelos de negocios. En el mundo digitalizado de hoy, donde muchos de los objetos que nos rodean se han vuelto sensibles, interoperables y utilizables en tiempo real, con la IoT nos dirigimos hacia una economía basada en dato que se duplican cada 18 meses y se han convertido en el principal material con el que se puede observar, analizar y controlar todo nuestro entorno. En pocas palabras, los datos se han convertido en el alma de los negocios.
Surgen entonces tres megatendencias digitales que cambiarán profundamente nuestras sociedades y negocios en el futuro. En primer lugar, el mundo entero se convierte en la computadora, rodeando a clientes y empleados con experiencias de usuario inmersivas, desde wearables, hasta smart dust, dispositivos IoT minúsculos y omnipresentes en autos, hogares, tiendas o fábricas inteligentes, lo digital está emparejándose e invadiendo el mundo físico.
La inteligencia artificial toma el control de las máquinas y se posicionará rapidamente para administrar y obtener valor del flujo de datos en crecimiento exponencial. Esto aumentará drásticamente las capacidades humanas y empresariales. Para finalizar, la infraestructura se convierte en una mercancía, ya que puede compartirse o subcontratarse fácilmente, en cualquier momento, y en cualquier lugar, ya sea «como un servicio», de manera centralizada, o de igual a igual. Sin importar el tipo de industria, desde datos, hasta aplicaciones y servicios, todo podrá ser utilizado en la Nube.
Estas tendencias tendrán un gran impacto en los ecosistemas empresariales y públicos, las sociedades se verán atravesadas por un flujo de datos en crecimiento exponencial. El verdadero desafío del futuro será poder transformar los datos que toda la humanidad produce a cada segundo, en información valiosa que nos haga relacionarnos mejor entre nosotros y con nuestro planeta. Las tecnologías juegan un rol primordial en ser un medio para poder dejar a las futuras generaciones un mundo más justo, sostenible y diverso.