El Mundial 2026 no solo traerá visitantes, va a poner presión directa sobre la capacidad de atención de las empresas. En sectores como hotelería, retail y servicios financieros, la demanda podría rebasar a los equipos actuales.
Un turista japonés pregunta por una habitación en un hotel, otro brasileño solicita transporte desde el aeropuerto y un aficionado alemán intenta que le reembolsen un boleto. Para muchas empresas poder atenderlos en su idioma es el principal desafío.
“La capacidad de atender en el idioma, tono y acento del usuario ya no es un diferenciador, es una condición de competitividad. Las empresas que no se adapten enfrentarán pérdida de participación”, explica Javier Verde Fau, General Manager en México de ElevenLabs.
Las búsquedas de viajes crecieron más de 35% antes del evento, según la Secretaría de Turismo; eso anticipa picos de demanda simultáneos. “Un equipo humano, por grande que sea, tiene un límite. Cuando todo llega al mismo tiempo y en distintos idiomas, sostener velocidad y calidad se vuelve complejo. Ahí es donde se pierden oportunidades”, añade Verde Fau.
Frente a este escenario, la atención automatizada por voz ha ganado espacio. Permite responder múltiples solicitudes al mismo tiempo, en distintos idiomas, sin depender del tamaño del equipo ni de horarios. Un ejemplo es Meesho, plataforma de e-commerce que gestiona más de 60 mil llamadas diarias en hindi e inglés con sistemas automatizados, alcanzando tasas de resolución de hasta 88%. Sin idioma no hay conversación.
El Mundial va a evidenciar qué empresas pueden operar en un escenario global y cuáles siguen diseñadas para un mercado local. La diferencia no estará solo en cuánto atienden, sino en cómo responden.
“Las compañías que ajusten su atención llegarán con ventaja. Las que no, perderán ingresos justo en el momento de mayor demanda”, concluye el General Manager en México de ElevenLabs.
Fuente: ElevenLabs








