El sistema educativo tradicional y su incompatibilidad con el siglo XXI, es una preocupación presente en el ámbito educativo a nivel global. El mundo está reclamando un cambio, una transformación que rompa con la educación estandarizada, básica y universal como la conocemos hoy, rescatando y adaptando lo bueno de ésta a las nuevas formas y prácticas que se están implementando en muchos países. En Latinoamérica está el colegio Aleph en Perú, una escuela innovadora que trabaja el aprendizaje basado en proyectos; Avenues en Brasil y Estados Unidos; y también las Escuelas Fontán en Colombia, que impulsa un modelo de colegios sin horarios ni materias.
La Argentina se ha convertido en un laboratorio de experiencias que buscan dar respuesta a las demandas de este siglo, a través del diseño de experiencias y modelos educativos innovadores. Ya sea mediante políticas nacionales y provinciales, o por el impulso de organizaciones de la sociedad civil, es claro que el cambio no sólo es necesario, sino que además es posible.
Las tecnologías llegaron para quedarse y cada vez están más presentes en la vida de las personas y principalmente en los jóvenes, así lo demuestra una investigación realizada en escuelas de la Ciudad de Buenos Aires, donde entre otras cosas señala que el 94% de los alumnos de sexto y séptimo grado, tienen celular propio y más de la mitad lo consiguió entre los 10 y 11 años.
Pero es un fenómeno que se da en todo el mundo, de acuerdo a un estudio de UNICEF, la relación de la tecnología con los más jóvenes es cada vez más fuerte, el 51% de los chicos y chicas usa Internet todo el tiempo; el 96% utiliza redes sociales como Facebook, Twitter e Instagram; el 82% utiliza WhatsApp; el 41% utiliza su cuenta de e-mail; el 93% busca información en la red a través de Google; el 80% utiliza Internet para hacer tareas escolares; y el 60% de los adolescentes se conecta a Internet en la escuela.
La tecnología es una realidad presente entre los jóvenes y ya no tiene retorno, llegó la hora de adaptarse y sacarle el mejor provecho, para ello, es necesario debatir e interpelar las prácticas de enseñanza para problematizar el modelo escolar actual y asumir el desafío de buscar nuevos formatos pedagógicos que incluyan a las TIC. Deshacer el modelo tradicional profesor-alumno es hacia donde se dirigen los modelos innovadores en educación. Esta transformación hace que las tecnologías tomen un lugar importante pero no fundamental en las prácticas de aprendizaje, ya que a través de las TIC los alumnos pueden personalizar y complementar el nuevo rol activo del docente, que se transforma en un facilitador y guía durante el proceso de aprendizaje de los alumnos.
Los alumnos se convierten en los protagonistas de su proceso de aprendizaje, siendo el profesor el guía que dirige este proceso. Dejan el rol pasivo al cual el sistema educativo estaba acostumbrado y toman el protagonismo. “Los jóvenes enfrentarán un mundo en el que pueden continuar aprendiendo toda la vida y es fundamental que adquieran las herramientas para aprender de forma autónoma. Por esa razón, pueden aprender haciendo, creando, desarrollando proyectos y tomando decisiones sobre su aprendizaje y el de sus pares”, explica Gabriel Rshaid, Director General de The Global School.
En este proceso de aprendizaje de las nuevas generaciones digitales, las TIC también ocupan un lugar, no sólo porque se está dejando de lado el papel y el lápiz en favor de la pantalla táctil, el teclado, el celular y los buscadores, sino también, porque la estática metodología tradicional está cediendo su lugar al dinamismo, la creatividad y la autoevaluación.
El siglo XXI viene acompañado de una expansión de la revolución digital a todos los ámbitos de la vida cotidiana, lo que pone en agenda la necesidad inmediata de una transformación cultural que rompa con un sistema educativo que ha demostrado sus limitaciones para atender a los cambios sociales, económicos y productivos, ya que es necesario preparar a los jóvenes para las nuevas necesidades y demandas del futuro. Las herramientas digitales ayudan a los jóvenes a desarrollar capacidades que serán necesarias para su desempeño profesional, nuevas habilidades, competencias e incluso Inteligencia Artificial como Robótica, aparecen como los nuevos ingredientes de los modelos de escuelas disruptivas.
“El futuro está directamente ligado a la tecnología y el mercado laboral demanda mayores conocimientos en Inteligencia Artificial, Big Data e Internet de las Cosas, por nombrar sólo algunas tendencias. El desafío para el Estado, el sector privado y el ámbito educativo es buscar un equilibrio con el objetivo de que todas las personas puedan ser incluidas en esta era digital, que las nuevas generaciones estudien carreras técnicas y relacionadas a lo que conocemos como ciencia de datos, que nos ayuden a pensar la forma de acortar la brecha digital, con tecnología más inclusiva y accesible para todos”, afirma Javier Minsky, CEO de Virtualmind.
Por su parte, Matías Scovotti, CEO y cofundador de Educabot, expresa: “La Robótica es un medio para que los chicos desarrollen principios básicos de programación y electrónica, que hoy por hoy son habilidades importantísimas que abren oportunidades en un mundo cada vez más globalizado. Formamos a los jóvenes para que encuentren a través de la tecnología, soluciones creativas a los problemas de la vida real”.
Las TIC en la educación son una realidad, la era digital llegó para quedarse y reclama la atención y acción de todo el ecosistema educativo para trabajar en una transformación cultural-educativa necesaria, que rompa con las estructuras tradicionales y estáticas, con el objetivo de potenciar el aprendizaje y pensamiento crítico de los jóvenes de hoy y del mañana que se van a encontrar con nuevas carreras y demandas propias de un mundo en constante movimiento.