Entre enero y diciembre de 2018 se desplegaron nuevas redes LTE-Avanzado (LTE-A) en cinco países de América Latina y el Caribe, como producto de nuevas asignaciones de espectro e inversiones de los operadores para continuar con la evolución de las redes 4G.
Como resultado, ahora existen este tipo de redes disponibles en 13 de 19 países de la región, de acuerdo con un relevamiento de 5G Americas basado en información publicada por los organismos reguladores y operadores de telecomunicaciones.
LTE-A es una evolución de la tecnología de cuarta generación (4G) LTE. Definida en las especificaciones del Release 10 del 3GPP en adelante, permite ofrecer velocidades de descarga pico teóricas que sobrepasan 1 Gbps, y habilita a un uso más eficiente del espectro radioeléctrico, gracias a la técnica de agregación de portadoras.
Al cierre de 2017, solo 8 de 19 países contaban con al menos un despliegue comercial de la misma. Durante 2018, se desplegaron nuevas redes con esta tecnología por primera vez en Colombia, Costa Rica, Guatemala, México y Panamá. Dentro de los países en los que se desplegaron, tres de ellos han licenciado nuevo espectro entre 2017 y 2018.
De acuerdo con la información a disposición de la organización, en promedio los despliegues comerciales LTE-A han ocurrido 46 meses después del inicio de operaciones de las redes, es decir luego de casi cuatro años. Hasta el año pasado aún existían seis países en donde no se han desplegado estas redes como Bolivia, El Salvador, Honduras, Nicaragua, Paraguay y Venezuela.
El relevamiento indica que la mayoría de las redes LTE en la región fueron lanzadas entre los años 2012 y 2014 y la mayoría de los inicios de operaciones LTE-A han ocurrido entre 2016 y 2018.