Pomelo anunció la evolución de su modelo operativo hacia una organización AI-Native. Se trata de una transformación que integra IA en los procesos de negocio, producto e ingeniería para acelerar el desarrollo tecnológico sin comprometer la calidad ni la confiabilidad de su plataforma.
Durante los últimos doce meses, la compañía llevó adelante un rediseño profundo en su forma de trabajar, incorporando agentes de inteligencia artificial dentro del proceso cotidiano de desarrollo. Mediante un esquema de especificaciones compartidas, las distintas áreas comenzaron a operar en una infraestructura preparada para que personas y agentes colaboren de manera coordinada.
Como resultado de esta transformación, Pomelo multiplicó por seis su capacidad de desarrollo de ingeniería, redujo más de tres veces los tiempos de entrega de nuevas funcionalidades y mejoró indicadores clave de disponibilidad, resiliencia y capacidad de procesamiento de su plataforma, que hoy procesa millones de transacciones para clientes a nivel global.
La evolución de la estructura organizacional también se tradujo en equipos más compactos y autónomos, con mayor capacidad de decisión y ejecución. El nuevo esquema permitió simplificar instancias de coordinación, potenciar la colaboración entre negocio, producto e ingeniería y agilizar el ciclo completo desde la definición de una necesidad hasta su implementación.
«La IA representa mucho más que una herramienta para automatizar tareas. Se trata de una oportunidad clave para repensar cómo se construyen las compañías tecnológicas. En Pomelo decidimos rediseñar nuestros procesos para que personas y agentes trabajen de forma integrada, permitiendo que nuestros equipos dediquen más tiempo a resolver problemas de negocio y menos a tareas operativas», afirmó Diego Burgos, CTO de Pomelo.
Con esta iniciativa, Pomelo continúa profundizando su estrategia de innovación para seguir ofreciendo infraestructura financiera cada vez más eficiente, escalable y preparada para responder a las nuevas demandas del ecosistema de pagos a nivel global.
Fuente: Pomelo