La mayoría de las empresas ya utiliza IA en múltiples áreas al mismo tiempo: distintos modelos, equipos que desarrollan sus propios agentes, herramientas conectadas a datos sensibles y gastos distribuidos entre diferentes proveedores.
El problema no es la capacidad tecnológica, sino cómo escalarla en toda la organización: transformar el acceso a la IA en resultados concretos en producción, con gobernanza, responsabilidad y seguridad.
A través de una comunicado Globant amplió Glob.AI, su plataforma de servicios AI-Native, con Glob.AI OS, una capa de gobernanza unificada que permite adoptar la IA en toda la organización de forma controlada, contextualizada y escalable.
La plataforma es la base de gobernanza sobre la que se ejecuta cada interacción con IA, y proporciona capacidades de gestión de identidades, administración del ciclo de vida de los agentes, visibilidad de costos y trazabilidad mediante:
- Intelligence Hub: conecta más de 320 modelos de código abierto y cerrado de más de 25 proveedores, y dirige cada tarea a la opción más eficiente en términos de costos, optimizando el consumo de tokens tanto en AI Pods como en las tareas cotidianas.
- Corporate Hub: conecta la IA con los datos, sistemas, identidades y conocimientos específicos de la industria de la empresa, para evitar tener que reconstruir el contexto cada vez que se inicia una nueva iniciativa.
- Agentic Hub: perfecciona y prueba soluciones basadas en agentes antes de su implementación, y coordina su ejecución con mecanismos de gobernanza en tiempo de ejecución.
- Token Vault: regula quién utiliza la IA, qué puede hacer y cómo opera, mediante presupuestos, atribución de costos, un registro auditable de la actividad de IA y visibilidad en tiempo real sobre el destino de la inversión.
“Estamos haciendo que sea sencillo para los líderes globales aprovechar lo mejor de la IA, capitalizando los más de 23 años de experiencia de Globant trabajando con las principales empresas de prácticamente todas las industrias, a través de un modelo de contratación completamente renovado en el que solo pagan por resultados”. Sarab Narang, CEO de Glob.AI
“Glob.AI OS permite que una gran organización ponga la IA en manos de múltiples equipos y agentes, manteniendo una respuesta clara sobre quién la utilizó, con qué datos, a qué costo y bajo qué políticas”, finaliza Narang.
Glob.AI OS facilita la adopción cotidiana de la IA a través de las Glob.AI Apps, que incorporan IA gobernada al trabajo diario. Los equipos pueden obtener respuestas, delegar tareas, desarrollar software con cualquier agente de codificación y utilizar soluciones especializadas basadas en agentes de Globant y sus partners. Además, los equipos pueden definir el alcance y ejecutar proyectos con AI Pods desde un mismo lugar.
Funciona como SaaS o en la nube del propio cliente, y se puede acceder a él mediante chat, web, desktop, interfaces de línea de comandos (CLI) o de forma headless a través de MCP. Los datos de los clientes siguen siendo propiedad de estos y nunca se utilizan para entrenar modelos de terceros.
Glob.AI reúne la inteligencia, el contexto empresarial y la capa agéntica para que las organizaciones puedan acceder a los AI-Native Services y poner en funcionamiento soluciones listas para producción a través de los AI Pods”. Martín Migoya, cofundador y CEO de Globant.
Se basa en dos pilares que trabajan en conjunto: AI Pods y Glob.AI OS. Juntos, permiten a las empresas pasar de la experimentación a obtener resultados listos para producción, pagando por resultados o por consumo, en lugar de hacerlo por horas o profesionales en un proyecto.
Los modelos tradicionales de servicios tecnológicos suelen organizar la entrega en función de las horas, el tamaño de los equipos y la capacidad disponible. Sin embargo, a medida que la IA transforma la forma de trabajar, las empresas tienen la oportunidad de replantear la relación entre los recursos que contratan y los resultados que obtienen.
“La IA ha revolucionado el mundo, pero tener acceso a la tecnología no es suficiente. Las empresas necesitan una nueva forma de ponerla en práctica, con mayor transparencia, control y velocidad», concluye Migoya.