La pandemia trajo muchos desafíos a las empresas, y las áreas de responsabilidad social no son la excepción. ¿Cómo continuar con el vínculo con la comunidad? ¿Qué desafíos ofrece la virtualidad en materia de sustentabilidad? ¿Cuáles son las nuevas oportunidades?
El aislamiento social, preventivo y obligatorio reestructuró a la sociedad y a las empresas en muchos aspectos como la modalidad del trabajo, las rutinas, las actividades diarias y las maneras de moverse en la ciudad. Además, cambió el rol de las compañías a la hora de organizar aspectos laborales con gran parte del equipo en remoto, y crear iniciativas para que los teletrabajadores puedan atravesar este momento de la mejor manera posible.
A su vez, las empresas que tienen un compromiso a través de un área de Responsabilidad Social se encontraron con el desafío de seguir fortaleciendo sus lazos con las comunidades gestionando el impacto a nivel social, ambiental y financiero de sus operaciones, pero de una manera virtual. La realidad digital en la que nos vimos obligados a vivir, sin embargo, abrió muchas oportunidades para innovar en el área.
Apex America es uno de los tantos ejemplos de empresas que, efectivamente, se reinventaron para seguir manteniendo sus vínculos con la comunidad y, al mismo tiempo, continuar siendo fieles a su cultura organizacional naturalmente solidaria, sin perder el foco de dejar el mundo mejor de cómo lo encontramos.
Una de las acciones disruptivas que la empresa lanzó en plena cuarentena fue una novedosa sala de “escape room” que cuenta con el apoyo de 15 empresas y cuyo objetivo final es recaudar $200.000, un monto equivalente a 15 becas de inclusión laboral para jóvenes que estén en situación de vulnerabilidad, beneficiarios de la Fundación Córdoba Mejora.
“Hoy tenemos la gran responsabilidad de acompañar a los jóvenes en el desarrollo de las habilidades y conocimientos para mejorar su empleabilidad y el acceso a su primer trabajo”, explica Natalia Marzo, gerente de Responsabilidad Social y Sustentabilidad e Identidad Corporativa de Apex America.
Además, siguiendo con el compromiso institucional de empleabilidad, pronto se estará lanzando la Universidad digital Apex, una propuesta de valor en la que se brindarán cursos, talleres, actualizaciones y certificaciones tanto para personas que sean parte de la compañía como para el público en general.
Atrás quedaron aquellos eventos solidarios multitudinarios en los que se juntaban grandes donaciones para diversas causas. Las empresas hoy deben desafiar los límites físicos para desarrollar eventos digitales lo que, además, les permite ir más allá de las fronteras y realizar acciones nacionales, regionales y hasta mundiales.
Los responsables de las empresas entienden sobre la importancia de mantener un ambiente agradable y proactivo, con actividades culturales, recreativas y formativas para sus empleados. Con la repentina llegada del COVID-19, muchos teletrabajadores tuvieron que adaptarse muy rápidamente al trabajo en casa, y las corporaciones buscaron diferentes alternativas para mantenerlos motivados a la distancia y practicar el work life balance, un modelo que busca el equilibrio entre la vida personal y laboral.
El Programa regional “Apex +” tiene el objetivo de mantener motivados a sus colaboradores y seguir impulsando la cultura y filosofía de trabajo que viene implementando desde hace muchos años, ahora, de manera virtual. Charlas y prácticas con nutricionistas, yoga, tips para mejorar el rendimiento, tardes de relax con DJ’s y más son parte de esta agenda de actividades que se visualizan en las redes sociales de la empresa.
Muchas organizaciones, de diferentes tamaños y sectores, se preocupan por ser una empresa socialmente responsable, asumiendo compromisos que sean beneficiosos para la comunidad. A través de programas que impulsan el desarrollo económico, la educación y muchas otras causas sociales, las empresas buscan un impacto positivo.
La pandemia provocó un aceleramiento hacia los procesos 100% digitales. En el caso de las áreas de responsabilidad social, hoy tienen una oportunidad única de transformar el modo en el que se vinculan con la comunidad para mejorar el clima y la cultura laboral propia, el entorno de todos sus colaboradores y de la sociedad.