La deuda dejó de ser un problema individual para convertirse en uno de los principales desafíos del sistema financiero argentino. Según datos elaborados a partir de la Central de Deudores del Banco Central, actualmente 6,8 millones de personas se encuentran excluidas del sistema financiero formal por registrar deudas impagas, mientras que 2 millones ingresaron a esa situación solamente en los últimos ocho meses.
Al mismo tiempo, la mora continúa creciendo. La irregularidad en la cartera de créditos bancarios pasó del 2,5% al 12,7% en apenas un año y medio, y el 27% de las personas que alguna vez accedieron a financiamiento ya no son consideradas sujetos de crédito por acumular más de 90 días de atraso en sus pagos. Los jóvenes representan uno de los grupos más afectados: entre quienes tienen entre 26 y 35 años, cuatro de cada diez registran alguna deuda impaga.
Frente a este escenario, el desafío ya no pasa únicamente por recuperar deuda, sino por lograr que millones de personas puedan volver a integrarse al sistema financiero. Es en ese contexto que nace Defende.me, una plataforma de recuperación financiera que busca cambiar el paradigma tradicional de las cobranzas.
La plataforma, que será lanzada próximamente, permitirá que cada usuario conozca su situación crediticia, visualice todas sus deudas en un único lugar, analice su capacidad real de pago y negocie nuevas condiciones con sus acreedores, con el acompañamiento de especialistas y tecnología desarrollada específicamente para ese proceso.
El modelo parte de una lógica diferente: antes de preguntarse cuánto puede recuperar un acreedor, busca responder cuánto puede pagar una persona de manera sostenible, evitando acuerdos que vuelvan a fracasar pocos meses después.
Durante todo el proceso, Defende.me representa al deudor en la negociación con bancos, fintechs y empresas, buscando construir acuerdos que beneficien a ambas partes. Cuando una persona logra regularizar su situación financiera, no solo recupera acceso al crédito y a servicios financieros, sino que también las entidades vuelven a incorporar un cliente al sistema.
«Durante mucho tiempo el sistema midió el éxito por cuánto lograba cobrar. Pero cuando una persona queda definitivamente afuera del sistema financiero, todos pierden: pierde el deudor, pero también las entidades que dejan de tener un cliente. Creemos que la recuperación financiera debe construirse a partir de acuerdos que las personas realmente puedan cumplir y que les permitan volver a formar parte del sistema», señala Juan Manuel Baya Casal, Founder y CEO de Defende.me.
Más allá de resolver una deuda puntual, el objetivo es acompañar a las personas en su reinserción financiera para que puedan volver a acceder al crédito, alquilar una vivienda, financiar un emprendimiento, utilizar nuevamente productos financieros y reconstruir su historial económico.
En un contexto donde millones de argentinos quedaron excluidos del sistema financiero formal, Defende.me propone un cambio de enfoque: entender que recuperar una deuda es importante, pero recuperar a una persona como sujeto de crédito puede generar un impacto mucho mayor para todo el ecosistema financiero.
Fuente: Defende.me







