El comercio electrónico argentino se ha convertido en uno de los motores de la economía: más de dos tercios de las ventas de las empresas se concretan en línea y el 41 % ya vende a través de su propio sitio o aplicación. Sin embargo, la logística es el principal punto de fricción en el viaje del consumidor.
Tres de cada cinco argentinos se animan a comprar on‑line sólo cuando el envío es gratis o económico, y dos de cada cinco se quejan de los altos costos y las demoras en la entrega. La CACE estima que el comercio electrónico genera 68,5 % de la facturación empresarial pero apenas el 29 % de las compañías ofrece seguimiento de pedidos.
Franco Tertzakian, CEO de Shipnow, admite que el contexto es exigente: “Tenemos talento y tecnología de primer nivel, pero enfrentamos costos logísticos estructuralmente altos por impuestos y rutas en mal estado. Hay que hacer que esa tecnología esté al alcance de muchas más empresas del sector logístico. Y el problema que tiene argentina es que toda la logística está armada en base a camiones y carecemos de otros mecanismos como trenes”.
Diversos estudios calculan que la logística representa cerca del 27 % del valor de los bienes comercializados en el país, el porcentaje más alto de América Latina. Las presiones no ceden. El Índice de Mayores Costos Postales y de Última Milla, elaborado por AECA y ARLOG, acumula en 2025 un aumento de 19,9 % y proyecta cerrar el año con más de 30 %.
En el comercio electrónico, la promesa de entrega se convierte en parte de la propuesta de valor. La investigación de AMI revela que los envíos rápidos y la facilidad para realizar devoluciones son motivadores clave para los consumidores. Además, 1,2 de cada 2 órdenes se envían a domicilio y el 35 % se retira en el punto de venta, lo que obliga a coordinar canales físicos y digitales.
«Actualmente, el consumidor ya no se centra solo en el precio o el producto, sino que compara los tiempos, el cumplimiento, la experiencia de entrega y la postventa. Si un envío se retrasa o no cuenta con seguimiento, el cliente optará por la competencia«, afirma Tertzakian.
En la región, la demanda de servicios logísticos también presiona. El mercado latinoamericano de logística ligada al comercio electrónico alcanzó US$ 34,7 mil millones en 2025 y crecerá a US$ 91,9 mil millones en 2035, con una tasa anual de 10,3 %. Esta expansión está marcada por la adopción de pagos electrónicos y por expectativas de entregas cada vez más rápidas.
Según el Índice de Intensidad Digital, apenas el 29 % de las empresas argentinas cuenta con herramientas de seguimiento de pedidos. Este dato revela una brecha entre lo que espera el consumidor y lo que las empresas ofrecen.
Las proyecciones son alentadoras para quienes invierten en tecnología. El mercado latinoamericano de logística se valoró en US$ 360 mil millones en 2024 y se espera que crezca a una tasa anual de 6,6 % hasta 2030.
Fuente: Shipnow








