A medida que hay más personas conectadas en el mundo, la ciberseguridad es una preocupación creciente y las olimpiadas no son la excepción sobre todo para las naciones anfitrionas y el Comité Olímpico Internacional (COI). La creciente dependencia de la infraestructura de TI ha dado lugar a un aumento de los requisitos de ciberseguridad para planificar y mitigar posibles ciberataques.
Ante esta gran necesidad tecnológica, la dependencia de los Juegos Olímpicos de Tokio 2020 ha enfatizado en lo relevante que es la protección de los sistemas, redes y programas de ataques digitales y con ello evitar riesgos potenciales que existen si un sistema fuera infiltrado. Por lo tanto, es evidente que para el COI la ciberseguridad es prioritaria.
Las amenazas de ciberseguridad a los Juegos Olímpicos no carecen de precedentes, en Invierno de 2018 en Pyeongchang fueron testigo del nivel más alto de ataques. Los hackers rusos llevaron a cabo ataques a las redes olímpicas antes de la ceremonia de apertura, lo que ralentizó la entrada de los espectadores, desconectó las redes Wi-Fi y se alteraron partes de la transmisión.
A medida que las audiencias crecen en este mundo cada vez más conectado, el potencial de interrumpir un evento global como los Juegos Olímpicos o de utilizarlo como plataforma para propósitos maliciosos, radicales o de desinformación demuestra que la ciberseguridad es clave para garantizar que los eventos continúen sin interrupciones.
De acuerdo con RAND Corporation, los responsables más probables de las amenazas son los servicios de inteligencia extranjeros, los ciberterroristas, los ciberdelincuentes, los hacktivistas o los miembros descontentos, y los revendedores de entradas.
Para abordar este nivel de amenazas y evitarlas, desde el 2015 Japón firmó alianzas con organizaciones y agencias nacionales e internacionales. Por ejemplo, se asoció con el Departamento de Seguridad Nacional de los EE.UU., el Instituto Nacional de Estándares y Tecnología (NIST), y el proveedor de electricidad de Israel para gestionar los problemas de ciberseguridad de la infraestructura crítica durante las Olimpíadas.
De hecho, una evaluación de la estrategia de ciberseguridad de Japón para Tokio 2020 mostró que el país tiene pocos profesionales en ciberseguridad, pues solo el 28% de los profesionales de TI trabaja internamente. Para resolver este problema, Japón capacitó a 220 «hackers éticos» con la esperanza de crear un Tokio 2020 más ciberseguro.
Por Chris Harris, Director Técnico de Thales para Europa, Oriente Medio y África