La industria de la seguridad en América Latina enfrenta uno de sus mayores retos: responder al crecimiento de los riesgos físicos y cibernéticos mientras lidia con la escasez de talento especializado y una limitada participación femenina en áreas estratégicas relacionadas con tecnología e Inteligencia Artificial.
La acelerada transformación tecnológica está modificando el perfil de los profesionales que demanda el sector. De acuerdo con el Foro Económico Mundial, el 39% de las habilidades laborales actuales cambiarán entre 2025 y 2030 debido a la evolución tecnológica.
A ello se suma que las mujeres representan apenas 22% de la fuerza laboral dedicada al desarrollo de IA, según diversos estudios internacionales, una brecha que limita la diversidad de perspectivas en el diseño de tecnologías que impactarán la seguridad del futuro.
Especialistas del sector coinciden en que la seguridad dejó de ser una función meramente reactiva para convertirse en un área estratégica que requiere profesionales con capacidades analíticas, dominio tecnológico y visión de negocio. Hoy, las organizaciones buscan perfiles capaces de interpretar grandes volúmenes de información, identificar patrones de riesgo y generar inteligencia que permita anticipar amenazas antes de que ocurran.
«La creciente complejidad de los riesgos exige soluciones que permitan convertir los datos en información accionable en tiempo real. Tecnologías como el video inteligente, los sistemas conectados y el análisis automatizado están ayudando a las organizaciones a evolucionar de modelos reactivos hacia esquemas preventivos basados en evidencia», señaló Mariana Ramírez, responsable de Marketing para América Latina en Axis Communications.
El avance tecnológico por sí solo no resolverá los desafíos que enfrenta el sector. La formación de talento especializado y la incorporación de perfiles diversos serán factores clave para desarrollar soluciones más innovadoras y responder a un entorno donde los riesgos evolucionan de manera constante.
«La seguridad del futuro dependerá de la combinación entre tecnología, datos y personas. Contar con equipos multidisciplinarios y con una mayor diversidad de perspectivas permitirá desarrollar estrategias más efectivas para anticipar riesgos y proteger a las organizaciones«, concluyó Ramírez.
Fuente: Axis Communications







