Smartphones reacondicionados: Como evitar estafas de seguridad

Uno de los mayores problemas al utilizar un dispositivo reacondicionado o de segunda mano es que ya no exista soporte del fabricante, por lo que el software no se actualiza periódicamente, dejando una brecha de seguridad importante que puede ser aprovechada por ciberdelincuentes.

Los celulares hoy forman parte de la vida cotidiana de prácticamente todas las personas, están presentes en cada una de nuestras rutinas y comunicaciones tanto personales como profesionales. Más que una opción, estos dispositivos son parte de una necesidad impulsada por la tecnología y el querer estar conectados en todo momento.

Mensualmente se reemplazan cientos de dispositivos en el mundo, sin embargo, algunas personas lo hacen comprando celulares nuevos y otros adquiriendo reacondicionados o simplemente equipos usados en buen estado que pasan de una mano a otra.

Según ESET la renovación constante de nuevas tecnologías también impacta en el incremento de residuos electrónicos y eléctricos (RAEE), los que al no tener una gestión adecuada pueden llegar a espacios naturales afectando severamente el medioambiente. En ese sentido, Chile es el país que más RAEE acumula per cápita en América Latina con 11,6 kilos al año.

Por lo mismo, se implementó la Ley 20.920,  legislación que no solo establece un marco legal para la gestión adecuada de residuos, sino que también promueve acciones de reutilización y reciclaje. Esto impacta directamente en cualquier dispositivo que deba ser reciclado o reacondicionado, por lo que en el caso de los celulares nos lleva a tener aspectos en consideración en términos de seguridad, para evitar inconvenientes.

Uno de los mayores problemas al utilizar un dispositivo reacondicionado o de segunda mano es que ya no exista soporte del fabricante, por lo que el software no se actualiza periódicamente, dejando una brecha de seguridad importante que puede ser aprovechada por ciberdelincuentes. En resumen, el celular queda completamente expuesto a recibir un eventual ataque cibercriminal, por lo que hay que asegurarse tener buenas reseñas del propietario anterior.

Otro peligro latente es que el dueño previo del equipo pudo haber instalado software malicioso en el teléfono, de manera deliberada o incluso no sabiendo de esta situación, al instalar una aplicación de dudosa procedencia. En esos casos, el nuevo propietario puede ser víctima de robo de datos personales e incluso sufrir la sustracción de sus cuentas bancarias.

“Para evitar estas situaciones debemos estar atentos a estos factores. Si bien aportar en el reciclaje de dispositivos y ayudar al medioambiente es una noble iniciativa, siempre hay que ser cuidadoso y restaurarlo a la configuración de fábrica y así no arrastrar datos anteriores que podrían afectar el uso”, explica David González, investigador de Seguridad Informática de ESET Latinoamérica.

Fuente: ESET

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