Estamos viviendo un periodo de aceleración tecnológica sin precedentes en la historia de la humanidad. En FICO World 26, Nikhil Behl, presidente de Software en FICO, comenzó su discurso inaugural con una sorprendente secuencia de cifras que mostró la magnitud del cambio en curso.
El teléfono tardó 50 años en alcanzar los 100 millones de usuarios, la televisión 20 años y el teléfono móvil 5 años. ChatGPT lo logró en apenas dos meses. Hoy, los sistemas de IA procesan 2,500 millones de solicitudes al día, y tan sólo la IA de Google procesa 1,300 billones de tokens al mes.
“Estamos en un periodo de aceleración sin precedentes en la historia de la humanidad”, dijo Behl al público. “La pregunta para las personas en esta sala es sencilla: ¿Están avanzando lo suficientemente rápido para sobrellevarlo, o será él quien los lleve a ustedes?” Para los bancos, esa pregunta ya no es hipotética. Está aquí, y tiene la forma de un agente de IA.
La escala de lo que viene es significativa. Para la próxima edición de FICO World, Behl proyectó que el 40% de los asistentes utilizarán agentes de IA, y a partir de ahí, las cifras aumentarán rápidamente a miles, luego millones, potencialmente billones, con agentes que crearán agentes y agentes supervisores para gestionar redes enteras. Sin embargo, hoy solo el 14% de las organizaciones cuentan con un sistema o una estructura de gobernanza para gestionar todo esto.
La dimensión del cliente hace que esto sea aún más urgente. El 86% de los consumidores afirman que confiarían en un asistente de IA proporcionado por su banco principal, pero el 62% de la generación Z y los millennials también confiarían en los servicios bancarios de otras plataformas de IA generativa. La lealtad, actualmente bajo presión, se está transformando de raíz.
Casi tres cuartas partes de sus clientes ya realizan operaciones bancarias con sus competidores, mientras que los cambios de proveedor están en su punto más alto en diez. Cuando los agentes de IA eliminan la fricción de las decisiones financieras, la lealtad a la marca desaparece con ella.
Tres fuerzas están convergiendo simultáneamente: la rápida expansión de la IA agentiva, una complejidad regulatoria cada vez más intensa y la erosión de la lealtad tradicional del cliente. Las sanciones bancarias han aumentado el 522% en los últimos 24 meses, y el 42% de las organizaciones afirman que la IA está avanzando a un ritmo tan rápido que su gobernanza es incapaz de seguir el paso.
Las instituciones que avancen primero con esta estrategia agentiva son las que triunfarán. No porque hayan adoptado una nueva herramienta, sino porque habrán transformado de fondo la manera en que operan. La carrera ya comenzó y se mide no en trimestres, sino en segundos.
Por Rachael Hadaway, vicepresidenta de Gestión de Productos de IA en FICO







