La carrera mundial por construir infraestructuras para la inteligencia artificial está dando un fuerte impulso al comercio mundial en un momento de aranceles más altos y conflictos geopolíticos.
Esta es una de las conclusiones clave de la última edición del «DHL Globalization Tracker», publicado por DHL y la Stern School of Business de la Universidad de Nueva York. El comercio de productos relacionados con la IA impulsó el 42 % del crecimiento del comercio de mercancías en 2025, y esta proporción subió al 76 % durante el primer trimestre de 2026, según un análisis de la OMC y la OCDE.
“Lo más destacado en el comercio mundial ahora mismo es la IA, no los aranceles. Al final, cualquier consulta de IA depende de la logística. Los chips, los equipos de red y todos los demás productos que hay detrás de esta tecnología tienen que estar en el lugar adecuado en el momento adecuado”, señaló John Pearson, director general de DHL Express.
Al mismo tiempo, la guerra de Irán y el cierre del estrecho de Ormuz interrumpieron importantes rutas comerciales. Pero los efectos siguieron siendo localizados. Las economías que dependen del estrecho se vieron especialmente afectadas. Por ejemplo, el volumen de comercio bajó un 37% en Arabia Saudí y un 7% en los Emiratos Árabes Unidos durante los primeros cinco meses de 2026, en comparación con el mismo periodo de 2025.
La política comercial supuso otro obstáculo. Los aranceles de EE. UU. alcanzaron sus niveles más altos en décadas, pero su impacto a nivel mundial fue limitado. Una de las razones es que EE. UU. solo representaba el 13% de las importaciones mundiales en los últimos años, y aproximadamente la mitad de esas importaciones quedarán exentas de las subidas arancelarias a partir de agosto de 2026.
Otra razón es que la mayoría de los países se abstuvieron de tomar medidas de represalia generalizadas. En cambio, muchos redoblaron sus esfuerzos para asegurarse el acceso a mercados alternativos a través de nuevos acuerdos comerciales.
De cara al futuro, se prevé que el comercio mundial de bienes crezca una media del 3,4% al año hasta 2029. Eso sería bastante más rápido que la tasa del 2,7 % registrada durante la década anterior.
Uno de los cambios más importantes en los flujos internacionales es el debilitamiento de las relaciones entre EE. UU. y China. Sin embargo, el impacto a nivel mundial sigue siendo sorprendentemente pequeño. Por ejemplo, el comercio entre EE. UU. y China representó el 3,5% del comercio mundial en su punto álgido en 2015, antes de caer hasta solo el 1,6% durante los primeros cinco meses de 2026. La cuota de EE. UU. y China en la inversión empresarial internacional es aún menor: menos del 1%. Mientras tanto, los aliados más cercanos de EE. UU. han mantenido en gran medida sus relaciones con China.
Más allá de las tendencias del comercio y la inversión, el informe analiza la evolución general de la globalización basándose en los flujos internacionales de comercio, capital, información y personas. Utiliza una escala que va del 0% (sin flujos transfronterizos) al 100 % (las fronteras y la distancia no influyen). En 2025, la globalización alcanzó un nivel récord del 25,8 %, impulsada en parte por el comercio y la inversión relacionados con la inteligencia artificial.
Fuente: DHL