El nuevo desafío de las empresas frente a la inteligencia artificial

Mientras durante 2025 buena parte de las organizaciones se enfocó en probar herramientas y desarrollar pruebas de concepto, durante este año el desafío comenzó a ser otro: cómo convertir esos experimentos en soluciones que puedan integrarse al negocio y escalar de manera sostenible.

La IA atraviesa una nueva etapa en las empresas de la región. Mientras durante 2025 buena parte de las organizaciones se enfocó en probar herramientas y desarrollar pruebas de concepto, durante este año el desafío comenzó a ser otro: cómo convertir esos experimentos en soluciones que puedan integrarse al negocio y escalar de manera sostenible.

“Las empresas ya no quieren solamente experimentar con inteligencia artificial. Quieren identificar dónde puede generar impacto y, a partir de ahí, construir las condiciones para escalarla”, explica Juan Manuel Blandi, Director Comercial de Nublit by Domus Global.

Pasar de una POC a una implementación real implica mucho más que elegir un modelo o incorporar una nueva herramienta. Cuando una solución tiene que integrarse con sistemas existentes, procesar información a escala y operar de manera permanente, aparecen desafíos relacionados con arquitectura, seguridad, datos y gobierno.

A medida que las empresas buscan escalar sus iniciativas, los datos empiezan a ocupar un lugar central. La calidad, disponibilidad, estructura y gobernanza de la información pueden determinar hasta dónde una organización está preparada para aprovechar la inteligencia artificial.

En este contexto, crecen los proyectos vinculados con arquitectura de datos, integración de fuentes y gobierno de la información. En industrias reguladas, además, cuestiones como privacidad, trazabilidad, ciberseguridad y continuidad operativa adquieren un peso cada vez mayor.

Argentina y Chile atraviesan este proceso desde contextos diferentes, aunque comparten una creciente adopción de cloud, fintech e inteligencia artificial. En Chile, la evolución del marco regulatorio en materia de protección de datos, ciberseguridad y servicios financieros suma nuevas variables a la hora de diseñar soluciones digitales.

La industria financiera concentra buena parte de esta transformación. Mientras las fintech nacieron con arquitecturas digitales y cloud como parte de su ADN, los bancos tradicionales enfrentan el desafío de modernizar sistemas e infraestructuras construidos durante décadas.

Algunos resultados ya permiten dimensionar ese cambio. Entre los casos identificados por Nublit aparecen campañas de marketing cuyo ciclo de generación pasó de aproximadamente 60 días a apenas dos, modelos de segmentación basados en comportamiento, herramientas capaces de recomendar productos y procesos de KYC parcialmente automatizados.

Más allá de cada aplicación, el cambio está en la forma de medir la tecnología: ya no alcanza con demostrar que una solución funciona; empieza a importar cuánto consigue transformar una operación.

“Lo interesante es que la conversación empieza a ser menos tecnológica y más empresarial. La pregunta ya no es solamente qué podemos hacer con IA, sino cómo hacemos para que se convierta en una capacidad de la organización y no quede limitada a proyectos aislados”, concluye el director comercial de Nublit by Domus Global.

Fuente: Domus Global

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