El gasto mundial en TI alcanzó US$5,61 billones

Sólo 12% de los CEO afirma haber conseguido simultáneamente crecimiento de ingresos y reducción de costos gracias a la IA, mientras 56% asegura que aún no observa beneficios financieros significativos.

Las empresas nunca habían destinado tantos recursos a la tecnología, según Gartner, el gasto mundial en TI alcanzó US$5,61 billones en 2025, mientras que el AI Index Report 2025, de Stanford HAI, señala que 78% de las organizaciones ya utiliza inteligencia artificial, frente al 55% registrado un año antes.

La adopción avanza rápido, pero en juntas directivas, comités ejecutivos y áreas financieras empieza a tomar fuerza otra pregunta: ¿qué parte de esa inversión está generando resultados concretos? El Global CEO Survey 2026 de PwC muestra que sólo 12% de los CEO afirma haber conseguido simultáneamente crecimiento de ingresos y reducción de costos gracias a la IA, mientras 56% asegura que aún no observa beneficios financieros significativos.

En la misma línea, el IBM CEO Study 2025 encontró que apenas una de cada cuatro iniciativas de IA ha generado el retorno esperado, y solo 16% ha logrado escalar en toda la organización.

«La conversación dejó de ser tecnológica y pasó a ser financiera. Hoy los CEO y CFO quieren saber cómo la inteligencia artificial mejora la productividad, reduce costos o genera nuevos ingresos. Esa es la discusión que marcará las inversiones de los próximos años», afirma César Tejada, Country Manager de Noventiq Colombia.

La evidencia muestra que el problema no está en la tecnología, sino en su implementación. McKinsey encontró que sólo 17% de las organizaciones atribuye al menos 5% de su utilidad operativa al uso de inteligencia artificial generativa, mientras Deloitte reporta que las empresas que sí han integrado la IA a sus procesos ya registran mejoras en productividad (66%), reducción de costos (40%) e incremento de ingresos (20%).

Para Noventiq, la diferencia está en conectar la tecnología con la estrategia del negocio y no limitarse a incorporarla como una herramienta adicional. «La inteligencia artificial empieza a generar valor cuando se integra a los procesos, utiliza datos confiables y responde a objetivos claros del negocio. Comprar tecnología no garantiza resultados; transformarla en eficiencia sí.»

En Latinoamérica el reto es aún mayor. Un estudio conjunto de la OIT y el Banco Mundial estima que entre 26% y 38% de los empleos de la región estará expuesto a la inteligencia artificial generativa, aunque sólo entre 2% y 5% enfrentaría un alto riesgo de automatización completa. El mayor potencial está en aumentar la productividad del trabajo, no en reemplazar personas.

«En Colombia esta conversación ya inició. La ventaja local ya no será invertir más que los demás, sino utilizar la IA para convertir esa inversión en decisiones más inteligentes, procesos más eficientes, una mejor experiencia para los clientes y resultados medibles para el negocio. Las empresas que incorporen estas capacidades desde ahora estarán mejor preparadas para las oportunidades de crecimiento que traerá esta nueva etapa para el país», concluye César Tejada.

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