Las empresas de todos los tamaños y de casi cualquier industria están recurriendo a los servicios en la nube, de acuerdo con un estudio realizado por el International Data Group, el 69% de las empresas a nivel mundial ya están utilizando de alguna manera la tecnología en la nube, y el 18% de las empresas dice que planea implementar estas soluciones en un futuro cercano. Las empresas que han apostado por implementar tecnología en sus operaciones, han tenido crecimiento en sus ventas hasta de 10%, de acuerdo a un estudio de la empresa de soluciones CitiXsys.
“Los beneficios de estas tecnologías varían de acuerdo con las necesidades de cada empresa y el sector en el que se desarrollan. A pesar de eso, la mayoría de las empresas están de acuerdo en que el costo es uno de los beneficios principales del cómputo en la nube, además de su flexibilidad y nivel de seguridad”, comenta Gustavo Parés, Director General de NDS Cognitive Labs.
El número de ventajas y beneficios pueden ser variables, por ello, la firma mexicana especializada en Inteligencia Artificial, se dio a la tarea de reunir las 6 ventajas más citadas del cómputo en la nube y cómo puede ayudar a una empresa.
La flexibilidad del cómputo en la nube es una de las principales ventajas que ofrece a las empresas, además de su relación costo-beneficio, ya que las compañías pueden elegir su nivel de servicio, Software-as-a-Service (SaaS), Platform-as-a-Service (PaaS) o Infrastructure-as-a-Service (IaaS), además de poder escalar hacia arriba o abajo, de acuerdo a las necesidades de cada empresa para responder a la carga de trabajo y tener todas las herramientas a su disposición.
La mayoría de los proveedores de la nube son confiables en la prestación de sus servicios, y muchos mantienen un tiempo de actividad del 99.99%; es decir, la conexión está siempre activa y, mientras los trabajadores tengan una conexión a Internet, pueden acceder a las aplicaciones que necesitan prácticamente desde cualquier lugar. Además, algunas aplicaciones funcionan fuera de línea, esto hace que los datos y aplicaciones estén disponibles para los empleados.
La ventaja más útil de la computación en la nube es la recuperación rápida ante desastres, un celular robado, un sobrecalentamiento o un café derramado sobre la laptop no son tan dolorosos si la información que guardaban estaba respaldada en la nube, los servicios basados en la nube proporcionan una rápida recuperación de datos para todo tipo de situaciones de emergencia y permite hacer copias de seguridad continuas. Si bien, sólo el 20% de los usuarios en la nube utilizan este servicio, el 9% de los que no trabajan en la nube podrían hacer lo mismo, de acuerdo con RapidScale.
La sustentabilidad real requiere soluciones que aborden el desperdicio en todos los niveles de una empresa, el alojamiento en la nube es más respetuoso con el medio ambiente y se traduce en una menor huella de carbono. Las infraestructuras en la nube son compatibles con la proactividad ambiental, potenciando los servicios virtuales en lugar de productos físicos y hardware, lo que reduce el desperdicio de papel y mejora la eficiencia energética, y, dado que permite a los empleados acceder desde cualquier lugar con una conexión a Internet, reduce las emisiones de CO2 relacionadas con los pasajeros.
Aunque el cómputo en la nube está aumentando en popularidad, todavía hay quienes prefieren mantener toda su información de manera local. Esa es su elección, pero hacerlo les coloca en una clara desventaja al competir con aquellos que tienen los beneficios de la nube a su alcance. Los tiempos de implementación basada en los servicios de la nube son casi nulos, las aplicaciones siempre están en línea, se pueden usar de inmediato y desde cualquier lugar, lo que brinda una ventaja estratégica sobre los que no la tienen. De hecho, el 77% de las empresas sienten que la tecnología en la nube les da una ventaja competitiva, y el 16% cree que esta ventaja es significativa, de acuerdo con Verizon.
Además, la escalabilidad de esta tecnología permite que las empresas más pequeñas se encuentren en igualdad de condiciones frente a las grandes compañías y sin la necesidad de invertir muchos recursos en su propio centro de datos.