En 2025, México registró al menos 9 filtraciones masivas de datos personales que afectaron a más de 100 millones de ciudadanos, de acuerdo con el Instituto Nacional de Transparencia, Acceso a la Información y Protección de Datos Personales (INAI).
Esta cifra refleja la dimensión de un problema que impacta tanto a instituciones públicas como privadas y que pone en riesgo información sensible como números, identificaciones, direcciones, biométricos, entre otros datos de la ciudadanía. ESET, advierte que el incremento de estos incidentes evidencia la urgencia de reforzar las estrategias de protección de datos en todos los sectores.
En este contexto, a finales de enero se dio a conocer un caso reciente de exposición de información vinculada a dependencias gubernamentales. El grupo de hackers conocido como Chronus aseguró haber filtrado 2.3 terabytes de datos confidenciales, que, de acuerdo con las estimaciones del mismo grupo, podría involucrar a 36.5 millones de personas, es decir, cerca de 28% de la población mexicana.
“México se enfrenta al reto de proteger volúmenes cada vez más grandes de información personal en un país que avanza hacia la digitalización y requiere medidas de seguridad cada vez más robustas, en la medida en que los cibercriminales lanzan ataques más sofisticados, “, asegura David González, investigador de seguridad informática de ESET.
Muchas organizaciones siguen fallando en lo básico: contraseñas débiles, accesos sin control, sistemas desactualizados, falta de capacitación de personal, entre otras brechas.
Fuente: ESET






