México se ha consolidado como uno de los mercados de mayor crecimiento en comercio electrónico, bancarización digital y ecosistemas fintech de la región, y aunque este avance ha impulsado la innovación financiera, también ha generado amenazas de ciberseguridad y fraude electrónico más complejas.
Una muestra de la relevancia que ha adquirido México en la economía digital es el crecimiento del comercio electrónico: en 2025, el país se ubicó como el octavo más grande del mundo en este sector, con ventas minoristas en línea por 941 mil millones de pesos, 19,2% más que el año anterior, de acuerdo con la AMVO.
Frente a este escenario, el PCI Security Standards Council (PCI SSC), organismo internacional responsable de desarrollar estándares de seguridad para la protección del ecosistema de pagos, impulsa AI Exchange, una iniciativa enfocada en el intercambio de conocimiento y experiencias sobre el uso de inteligencia artificial en la industria de pagos.
Guilherme Scheibe, director regional del PCI SSC para América Latina, señaló que «México se encuentra en un punto de inflexión decisivo en su transformación digital. La adopción de los Estándares PCI no debe verse únicamente como un requisito de cumplimiento normativo, sino como un pilar estratégico para el crecimiento seguro de los negocios», afirmó.
Para Valther Galván Ponce de León, Chief Information Security Officer (CISO) de PROSA, garantizar la integridad del ecosistema de pagos en México requiere un enfoque proactivo y riguroso basado en estándares internacionales. “En ciberseguridad, la tecnología por sí sola no es suficiente. La colaboración con el PCI SSC nos permite combinar estándares globales con el conocimiento del mercado mexicano y avanzar en el uso responsable de la IA para proteger los pagos y fortalecer la confianza en el sistema financiero”, señaló.
Fuente: PCI Security Standards Council