El gaming dejó de ser una categoría de entretenimiento con el interés de un nicho para convertirse en un fuerte ecosistema de consumo. Datos de Rappi muestran que las compras asociadas a videojuegos y periféricos crecieron más de 68% en órdenes y 64% en ventas, lo cual habla de una comunidad en crecimiento y cuyos hábitos de consumo actuales se reflejan en sus hábitos de compra cotidianos.
Si bien el número de gamers en México ya suma 72.6 millones de personas al primer semestre de 2025, de acuerdo con The Competitive Intelligence Unit (The CIU), un reflejo claro de su impacto en la cotidianidad son las compras asociadas al gaming dentro de una plataforma como Rappi.
En México, los gamers no solo invierten en hardware como controles y consolas si no en elementos que construyan un ritual y una mejor experiencia de juego. En la búsqueda de esos productos es donde se dinamiza el consumo. Artículos como cargadores, cables, pilas, adaptadores y audífonos destacan entre los productos más comprados, con 115,278 piezas vendidas en lo que va del año, según datos de Rappi.
“Lo interesante no es solo que haya más gamers, sino que el gaming ya está moldeando hábitos de compra, horarios y categorías de consumo. Desde Rappi podemos ver cómo esa cultura sale de la pantalla y se integra a la vida cotidiana”, señala Giovanni Citarella, Vicepresidente Global de Rappi Turbo.
El crecimiento del gaming ha hecho que jugar sea mucho más que encender una consola. Para millones de personas también significa reunirse con amigos, competir, descubrir historias, seguir creadores, compartir intereses y formar parte de comunidades que existen tanto dentro como fuera del juego.
Porque quizá la mejor manera de entender cuánto ha crecido la cultura gamer y su impacto no está únicamente en contar cuántas personas juegan, sino en observar todo lo que empieza a suceder cuando alguien presiona “Start”.
Fuente: Rappi