La Inteligencia Artificial continúa ganando espacio en las empresas latinoamericanas y su incorporación avanza a un ritmo superior al promedio mundial. Según el estudio “Impacto económico y laboral de la IA en Latinoamérica”, elaborado por Linux Foundation y Meta, el 47% de las organizaciones de la región ya utiliza algún tipo de IA para resolver desafíos específicos dentro de sus operaciones, así como incrementar ventas, aumentar productividad o mejorar la experiencia de servicio, frente al 42% registrado a nivel global.
Las proyecciones apuntan a una adopción cada vez más extendida en los próximos años. El informe estima que la IA podría aportar hasta US$1 billón a la economía latinoamericana hacia 2038. Además, el 85% de los trabajadores de la región se declara preparado para incorporar herramientas de IA generativa en sus funciones, por sobre el 62% observado a nivel mundial.
Para Federico dos Reis, CEO de INFORM para América Latina, estas cifras reflejan una transición acelerada desde el uso experimental de la tecnología hacia aplicaciones con impacto directo en la gestión operacional de las empresas. En ese contexto, el ejecutivo menciona cinco tendencias que serán protagonistas en la próxima etapa de adopción de la Inteligencia Artificial en industrias intensivas en operaciones, como logística, transporte, manufactura y construcción.
Los agentes de IA tendrán una participación creciente en la gestión diaria de las operaciones. Su capacidad para monitorear procesos en tiempo real, detectar desviaciones y proponer acciones permitirá responder con mayor rapidez a cambios en la demanda o interrupciones operativas.
Las nuevas aplicaciones incorporarán capacidades de aprendizaje y análisis desde su diseño. A ello se sumará un mayor uso de código generado por IA, pruebas automatizadas y procesos de desarrollo cada vez más inteligentes.
Las empresas demandarán modelos entrenados con información específica de sus sectores y procesos. Esto permitirá obtener resultados más precisos en entornos donde la planificación, asignación de recursos y ejecución operativa son determinantes.
El avance de la IA estará acompañado por mayores exigencias en materia de gobernanza, trazabilidad y cumplimiento normativo. Las organizaciones deberán demostrar cómo funcionan sus sistemas y bajo qué criterios toman decisiones.
La adopción de Inteligencia Artificial impulsará la creación de nuevos roles y exigirá capacidades distintas dentro de las organizaciones. La capacitación, nuevos modelos de liderazgo y la gestión del cambio serán factores cada vez más relevantes para capturar el valor real y maximizar el retorno de estas tecnologías.
Finalmente, dos Reis asegura que el desafío para las organizaciones ya no pasa únicamente por implementar modelos de IA, sino por generar un ecosistema integrado, donde la información se comparta entre los diferentes sistemas y se utilice para automatizar la resolución de problemas operacionales concretos.
Fuente: INFORM







