Solo el 14.5% de las organizaciones responde a un ciberataque en menos de 12hs

La velocidad de respuesta ante un incidente digital se ha convertido en el mayor cuello de botella para la continuidad operativa de las empresas en la región. Un reciente informe internacional reveló que, a pesar de las crecientes inversiones en protección digital, apenas el 14,5% de las organizaciones logra gestionar y responder a un incidente de ciberseguridad en un lapso de 12 horas o menos.

De acuerdo con el estudio Voice of the Enterprise Security Customer 2025/26, presentado por la firma analista Frost & Sullivan, el panorama evidencia que el desafío empresarial ya no se limita a bloquear amenazas, sino a contenerlas antes de que paralicen las operaciones. Cuatro de cada diez organizaciones reportaron haber sufrido 11 o más ciberataques con impacto negativo directo en sus negocios durante el último año.

Las consecuencias operativas y financieras son cada vez más severas. La indisponibilidad de sistemas informáticos representa el principal impacto para el sector corporativo (36%), seguida por las brechas de datos personales (28%) y el aumento de la supervisión por parte de entidades reguladoras (28%). Estos datos confirman que la ciberseguridad dejó de ser un asunto puramente técnico para convertirse en un pilar estratégico de la gestión ejecutiva.

Frente a la escalada de riesgos, las compañías continúan elevando sus presupuestos. El estudio señala que el 53% de las empresas incrementó su gasto en protección digital en el último año, y cerca de la mitad destina entre el 10% y el 20% de su presupuesto total de TI exclusivamente a esta materia.

Sin embargo, el informe concluye que aumentar el gasto financiero no resuelve de forma automática la vulnerabilidad de las organizaciones. Las empresas con mejores indicadores están migrando hacia modelos híbridos que combinan inteligencia artificial, inteligencia de amenazas y el apoyo de proveedores especializados para acelerar la detección y contención del riesgo.

La ciberseguridad está dejando de medirse por la cantidad de herramientas implementadas y comienza a evaluarse por la capacidad que tienen las organizaciones para gestionar el riesgo, responder con rapidez y garantizar la continuidad del negocio. Ese cambio exige una visión mucho más estratégica y colaborativa entre empresas y proveedores especializados.

Fuente: SISAP

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Noticias relacionadas
Total
0
Share