Se estima que cerca de 3,100 millones de personas enfrentan una brecha digital causada por la falta de competencias digitales, confianza por parte del usuario y alfabetización en IA, según un estudio de GSMA Intelligence, elaborado en colaboración con Huawei. El informe advierte que la IA puede jugar un doble papel, puede ser barrera para quienes no saben utilizarla, pero también un puente para facilitar el uso de nuevas tecnologías.
La falta de competencias digitales mantiene desconectadas a más de una de cada tres personas (38%) a nivel mundial, a pesar de que el 96% de la población cuenta con cobertura de banda ancha móvil, según el informe “Bridging the Divide: Enhancing Digital Literacy in the AI Era”.
Las proyecciones del sector indican que cerrar esta brecha de capacidades podría sumar aproximadamente 3.5 billones de dólares al PIB mundial entre 2023 y 2030, con más del 90% de estos beneficios concentrándose en países de ingresos bajos y medios (LMIC).
El informe advierte que la IA actúa simultáneamente como facilitador y obstáculo para las comunidades desatendidas. Por un lado, los asistentes de voz impulsados por IA y las aplicaciones que procesan imágenes, audio y video pueden ayudar a usuarios con bajos niveles de alfabetización a evitar la introducción de texto.
El texto destaca la necesidad de equilibrar la inclusión y la adopción de la IA mediante un progreso paralelo que fortalezca las capacidades de los usuarios mientras se reducen las exigencias complejas de los sistemas digitales. Asimismo, subraya que la responsabilidad no recae únicamente en las personas, por lo que las herramientas y servicios digitales deben diseñarse para ser más accesibles e inclusivos desde su origen.
“La alfabetización digital ya no puede definirse mediante umbrales estáticos”, afirmó Tim Hatt, director de investigación de GSMA Intelligence. “La conectividad por sí sola es insuficiente; las capacidades, el diseño de los sistemas y la confianza deben evolucionar de manera conjunta”.
El informe concluye que, sin intervenciones específicas de formación digital básica, la rápida adopción de la IA corre el riesgo de arraigar las desigualdades existentes, incluso en zonas con cobertura de red completa.