En la Unión Europea el pasado 2 de agosto entró en vigor las obligaciones para los proveedores de Modelos de Inteligencia Artificial de Propósito General (GPAI) que se encuentran contempladas en la Ley de IA del bloque.
La Comisión Europea promovió el Código de Prácticas de IA de propósito general, una herramienta voluntaria y diseñada por 13 expertos independientes para que los proveedores de modelos de GPAI demuestren el cumplimiento de sus obligaciones en virtud de la Ley de IA.
La Ley de IA europea contempla dos grupos de obligaciones: uno para todos los proveedores de modelos de GPAI, que incluye elaborar la documentación técnica, implementar una política de derechos de autor y publicar un resumen del contenido de entrenamiento del modelo y otro para los modelos GPAI con riesgo sistémico, que estipula la notificación a la Comisión, la evaluación y mitigación de riesgos, un informe de incidentes y protecciones de ciberseguridad.
Esta regulación no fue bien recibida por una gran parte de la industria y múltiples empresas, tanto europeas como estadounidenses, que han salido a denostarla públicamente.
Muchas compañías han sido críticas de esta reglamentación como Airbus, ASML, L’Oreal, SAP, Siemens, Spotify y Volkswagen y también se sumaron las Big Tech extranjeras y han pedido que se retrasara su entrada en vigor dos años.
Hasta ahora, 26 empresas europeas y extranjeras han firmado el Código: Accexible, AI Alignment Solutions, Aleph Alpha, Almawave, Amazon, Anthropic, Bria AI, Cohere, Cyber Institute, Domyn, Dweve, Euc Inovação Portugal, Fastweb, Google, Humane Technology, IBM, Lawise, Microsoft, Mistral AI, Open Hippo, OpenAI, Pleias, Re-AuditIA, ServiceNow, Virtuo y Turing Writer.
La Comisión agregó que xAI se adhirió al Capítulo de Seguridad y Protección, lo que significa que deberá demostrar el cumplimiento de las obligaciones de la Ley de IA en materia de transparencia y derechos de autor a través de medios alternativos adecuados.







