El ecosistema de pagos con tarjeta en México podría entrar en una nueva etapa. El Banco de México (Banxico) y la CNBV pusieron a consulta cambios al marco de las redes de pagos con tarjeta, siendo la interoperabilidad uno de sus ejes.
Para CLAI Payments el desafío será traducir esa exigencia regulatoria de interoperabilidad en una capacidad tecnológica que funcione de manera segura, continua y sin fricciones.
En paralelo, el Banxico abrió una segunda consulta sobre las reglas de las infraestructuras que conectan a bancos y procesadores cada vez que se hace un pago con tarjeta. La propuesta busca que estos sistemas puedan procesar transacciones entre sí de forma más sencilla y con menores costos para comercios y usuarios.
“La interoperabilidad real no ocurre en la terminal, sino detrás de ella. Esto se logra cuando los diferentes sistemas pueden enrutar una transacción y completar sus procesos con continuidad y seguridad, sin que el comercio o el usuario perciba la complejidad técnica. El reto es convertir ese mandato regulatorio en una garantía diaria”, señaló Albeiro Cortés, CEO de CLAI Payments.
De hecho, las tarjetas de crédito y débito siguen siendo el medio de pago electrónico más utilizado en México. Durante 2024 concentraron el 57.9% de las operaciones al menudeo, con 9,887 millones de transacciones por un valor total de 5.8 billones de pesos, de acuerdo con la información más reciente reportada por Banxico.
Sin embargo, para que esto funcione, no basta con conectar sistemas. También es necesario que puedan intercambiar información de forma compatible, procesar y dirigir las transacciones correctamente, mantener la operación ante posibles fallas y proteger los datos. Por ello, la propuesta también contempla medidas relacionadas con continuidad operativa, gestión de riesgos y ciberseguridad.
Una mayor interoperabilidad también podría facilitar la entrada de nuevos participantes al ecosistema de pagos. Contar con reglas más claras y consistentes puede reducir barreras y favorecer la participación de instituciones financieras, empresas tecnológicas y nuevos servicios.
“México tiene una oportunidad importante para hacer más sencillo y competitivo su sistema de pagos. La interoperabilidad debe traducirse en más opciones, menos fricciones y una mejor experiencia para empresas y usuarios, siempre manteniendo la seguridad como prioridad”, concluyó Cortés.
Fuente: Banxico