México se consolidó como uno de los mercados de pagos en tiempo real más avanzados de Latinoamérica, pero esa madurez destapó un reto que la velocidad no resuelve. Hoy, el 52,7% de las empresas financieras del país señala al fraude como su mayor freno para innovar, la cifra más alta de la región.
Según el Reporte de Banca Adaptativa de SoFi Tech Solutions, México soporta la mayor carga de fraude de la región y el 51% de los ataques ocurren durante la transacción misma. La velocidad de los pagos, resuelta desde hace años con herramientas de pagos y transferencias inmediatas, dejó de ser el problema, y el verdadero freno es hoy contener el fraude sin sacrificar el crecimiento.
SoFi Tech Solutions, llama a este enfoque Banca Adaptativa, un marco para que las instituciones crezcan y respondan al riesgo en tiempo real sin depender de procesos rígidos que terminan frenando la innovación.
«El siguiente salto de la banca mexicana no vendrá de mover el dinero más rápido, sino de contener el fraude sin frenar la innovación. El reto de las instituciones ya no es la velocidad, sino lograr que cada control de riesgo proteja sin bloquear el crecimiento que necesitan para competir», señaló Eduardo Azuara, principal de estrategia y ventas para México y Colombia en SoFi Tech Solutions.
El 50.9% de las empresas mexicanas menciona el fraude y la seguridad como el principal problema que reportan sus clientes; el fraude en México se encuentra once puntos por encima del promedio regional de 39.8%. No es un tema aislado en un país donde el 85% de los consumidores aún prefiere el efectivo para sus compras diarias, una señal de que la desconfianza sigue pesando más que la comodidad de lo digital.
El golpe más duro se lo lleva la banca tradicional. Entre las instituciones financieras mexicanas, 73.3% ubica el fraude y la seguridad como el principal problema de sus clientes, muy por encima de cualquier otro sector, y 93.3% tarda más de seis meses en lanzar un nuevo producto. Es la combinación de mayor exposición y menor agilidad de todo el estudio, un lastre que se vuelve más pesado a medida que crece la demanda.
El resto de la región enfrenta el mismo cambio de etapa, pero cada mercado lo resuelve distinto. México es el país donde el fraude más frena la innovación en la región, por encima de cualquier límite tecnológico. En Brasil, en cambio, la experiencia del cliente ya pesa tanto como la seguridad.
Aun así, México tiene la mayor ambición digital de la región, con el 90,9% de las empresas que ven el tiempo real como motor de crecimiento. Por ahora, esa capacidad se usa más para blindarse del fraude que para personalizar la experiencia.
«En un país donde el efectivo sigue siendo la opción segura para millones de personas, cada fraude que se evita es un cliente que se queda en lo digital. Las instituciones que lo entiendan a tiempo no solo van a contener el fraude, sino que van a convertir la confianza en su mayor ventaja competitiva», concluyó Azuara.
Fuente: SoFi Tech