A medida que la IA se integra en los procesos empresariales, los datos adquieren un rol cada vez más crítico. Ya no solo soportan la operación diaria, sino que influyen directamente en la toma de decisiones, la automatización de procesos y la competitividad de las organizaciones. En este contexto, la resiliencia de datos emerge como un eje estratégico para reducir riesgos y asegurar la continuidad del negocio.
La creciente complejidad de los entornos digitales, junto con la expansión de infraestructuras híbridas y multinube, ha hecho que cualquier incidente tecnológico tenga consecuencias directas sobre la operación del negocio.
Según el Informe de Veeam Del riesgo a la resiliencia 2025, el 69% de las organizaciones globales sufrieron ataques de ransomware durante el último año y medio y solo el 10% logró recuperar más del 90% de sus datos, mientras que el 57% recuperó menos del 50%; lo que evidencia que el riesgo ya no se limita a la pérdida de información, sino a la capacidad de las organizaciones para sostener sus operaciones, cumplir compromisos y preservar la confianza de clientes y socios.
Hoy, la resiliencia de datos ha dejado de ser un tema exclusivamente técnico para convertirse en una preocupación de la alta dirección. La disponibilidad de la información crítica incide directamente en la estabilidad financiera, la reputación corporativa y la capacidad de las organizaciones para responder a entornos de negocio cada vez más exigentes.
“La resiliencia de datos ya no es solo una práctica técnica: es una inversión estratégica. No se trata únicamente de tener copias de seguridad, sino de garantizar que los datos puedan recuperarse con eficacia, velocidad y confiabilidad ante cualquier incidente. Esa diferencia es la que permite a las organizaciones sostener su continuidad operativa y competitividad en mercados cada vez más exigentes”, afirma Javier Castrillón, gerente regional de ventas en Veeam.
El uso de inteligencia artificial en las estrategias de resiliencia de datos permite a las organizaciones anticipar riesgos y responder con mayor rapidez ante incidentes. Al analizar patrones y comportamientos anómalos, estas tecnologías contribuyen a reducir los tiempos de recuperación y a minimizar el impacto de las interrupciones operativas en la continuidad del negocio.
En este escenario, plataformas integradas como Veeam Data Platform permiten consolidar estrategias de respaldo y recuperación, mientras que Veeam Data Cloud ofrece la flexibilidad necesaria para proteger datos en entornos híbridos y multinube, alineándose con las necesidades actuales del negocio.
En la era de la inteligencia artificial, la resiliencia de datos se consolida como un componente esencial para la sostenibilidad del negocio. Las organizaciones que adoptan un enfoque integral, apoyado en tecnologías inteligentes y plataformas especializadas, están mejor preparadas para enfrentar interrupciones, minimizar impactos operativos y sostener su crecimiento en un entorno digital cada vez más complejo.
En este contexto, la resiliencia de datos deja de ser una función operativa para convertirse en una decisión estratégica que impacta directamente la continuidad del negocio, la confianza de clientes y socios, y la capacidad de las empresas para competir en mercados cada vez más digitalizados y dependientes de la información.
Fuente: Veeam






