En 2025, la conversación sobre inteligencia artificial se tomó todos los espacios, desde las organizaciones empresariales hasta una cena entre amigos. Ahora, al inicio de 2026, Microsoft revela qué está ocurriendo en la vida real con las herramientas que millones de personas ya usan, tras analizar una muestra de 37,5 millones de conversaciones desidentificadas con Copilot para identificar patrones de uso, intereses y necesidades cotidianas.
Lo que aparece en ese mapa es una señal inequívoca de que la IA dejó de ser un experimento aislado. Para muchas personas, ya funciona como un apoyo constante en temas prácticos, pero también en asuntos profundamente humanos (salud, decisiones personales, bienestar). Y esa “presencia silenciosa” es justamente el punto de partida para entender por qué 2026 será un año de adopción más profunda, donde la IA avanzará de responder a colaborar activamente con las personas.
En el uso diario, la salud domina las conversaciones móviles: seguimiento de bienestar, consejos, rutinas y dudas frecuentes aparecen de manera constante, sin importar el mes, el día o la hora. En otras palabras, cuando la IA está “en el bolsillo”, una de sus funciones más naturales es acompañar decisiones de autocuidado.
Y quizá el indicador más interesante para 2026 es que, aunque la búsqueda de información sigue siendo central, crece el uso de Copilot para pedir consejos, especialmente en temas personales. Con esa base, Microsoft proyecta que este nuevo año consolidará una etapa novedosa de la IA trabajando de manera conjunta con los usuarios, amplificando capacidades humanas en industrias y en la vida diaria.
De cara a 2026, la inteligencia artificial ya no es una promesa lejana ni una herramienta reservada para especialistas, sino un apoyo cotidiano que acompaña desde tareas prácticas hasta decisiones personales y que seguirá ganando profundidad en la forma en que trabajamos, aprendemos y nos cuidamos.
Fuente: Microsoft








