Durante años, buena parte del comercio electrónico se administró con una lógica de escritorio: tableros abiertos en una notebook, decisiones atadas al horario de oficina y equipos que reaccionaban cuando alguien lograba sentarse frente a una pantalla. Ese modelo, que fue suficiente en una etapa más temprana del canal digital, hoy empieza a mostrar sus límites.
El eCommerce ya no funciona en bloques, funciona en tiempo real. Un pico de ventas, un quiebre de stock, una campaña que acelera la demanda o una incidencia logística no esperan a que alguien vuelva a la computadora. En ese escenario, el celular dejó de ser apenas un soporte de consulta y pasó a convertirse en una herramienta de comando operativo.
La premisa es simple, aunque sus implicancias son profundas: si el negocio vende todo el día, su capacidad de monitoreo y reacción también debería estar activa todo el día. Ese es el eje que plantea Lamason al poner el foco en la gestión móvil del canal digital a través de la app oficial de WooCommerce, no como un elemento de comodidad, sino como una capa de profesionalización de la operación.
La discusión gana peso en un momento muy particular para el comercio electrónico argentino. Según el Estudio Anual 2025 de la Cámara Argentina de Comercio Electrónico (CACE), el sector creció 55% en facturación frente a 2024 y alcanzó los $34,03 billones.
Además, registró 253 millones de órdenes de compra, 645 millones de unidades vendidas y sumó más de un millón de nuevos compradores al canal online. A eso se agrega un dato clave para entender el cambio de hábitos: 6 de cada 10 consumidores realizaron al menos una compra online por mes en 2025.
Ese volumen no solo confirma que el eCommerce ya es parte estructural del consumo argentino. También eleva el nivel de exigencia sobre las marcas. Cuando las órdenes crecen, el margen de error se achica. Y cuando la relación con el cliente ocurre en una lógica de inmediatez, la capacidad de respuesta pasa a ser una ventaja competitiva.
“Hoy el problema no es solamente vender más, sino sostener el control cuando la operación acelera. Muchas empresas todavía creen que administrar una tienda online desde el celular es una comodidad, cuando en realidad es una herramienta de continuidad operativa”, afirma Diego Miranda Iglesias, CEO de Lamason.
No se trata únicamente de las grandes compañías. En la Argentina del último semestre, la presión también alcanza a pymes y marcas medianas que necesitan vender con mayor previsibilidad, defender rentabilidad y reducir errores operativos. El calendario inmediato lo demuestra.
CACE también detectó en su último relevamiento que el envío a domicilio sigue liderando la logística con el 59% de las entregas, mientras que el retiro en punto de venta llegó al 29%. En medios de pago, las tarjetas de crédito siguen al frente, pero crecieron las transferencias desde billeteras electrónicas, y las compras financiadas entre 3 y 6 cuotas representaron más de la mitad de las ventas.
Fuente: CACE







