Durante la jornada de Argentina Digital Summit, uno de los Keynote convocados fue Marcelo Bertolami, director de Ventas para Latinoamérica de Intel, quién explicó que la conversación global sobre IA ya cambió en apenas unos meses.
El ejecutivo de Intel señala que la siguiente fase de la IA devolverá protagonismo a las CPUs, impulsará una mayor demanda de memoria y acelerará la renovación del parque de computadoras personales. Primero el foco estuvo puesto en las GPUs para entrenar grandes modelos, ahora la industria entra en una etapa marcada por agentes de IA Edge Computing y procesamiento distribuido.
Recordó que la Inteligencia Artificial existe desde hace décadas, pero la irrupción de herramientas como OpenAI y su popularización con ChatGPT acercaron la tecnología al usuario final, al permitir interacción directa mediante lenguaje natural. Ahora, con miles de agentes intercambiando datos y requiriendo orquestación constante, la relación tenderá a equilibrarse. “Pasamos de 1 a 8 a 1 a 1”, dijo, al referirse a la proporción CPU-GPU.
Eso implica una creciente necesidad de procesadores tradicionales, además de más memoria y almacenamiento. Los grandes hyperscalers que invirtieron masivamente en GPUs ahora están complementando esa infraestructura con CPUs y memoria adicional.
“Esto es lo que está impactando lo que ustedes ven hoy en el mercado de las PCs o en el mercado de los móviles, de por qué las memorias están volando por el aire. En otras palabras, parte de las tensiones de precios en computadoras y smartphones responde a la enorme demanda de componentes desde los Centros de Datos enfocados en IA».
Intel anticipó una expansión acelerada de la IA en el borde de la red; es decir, en dispositivos y entornos locales sin depender completamente de la Nube. Habló sobre la visión computacional, automatización industrial y ciudades inteligentes; el reto principal será combinar capacidad de procesamiento con eficiencia energética.
Señaló la importancia de los chips que integren CPU, GPU y NPU (Neural Processing Unit), capaces de ejecutar cargas de IA con menor consumo eléctrico. “Cuanto más llevemos la IA al borde, menos vamos a necesitar y depender de la conectividad”, afirmó.
Para el ejecutivo de Intel, la computadora personal también está entrando en una nueva etapa: la de las AI PCs. Para la compañía, una AI PC no sólo debe incluir una NPU, sino una plataforma integral donde CPU, GPU y NPU trabajen juntas y el software sea capaz de distribuir tareas entre esos motores.
«Cuando el usuario ejecuta IA Generativa localmente, sin enviar datos a la Nube, pueden utilizarse los tres motores al mismo tiempo, con beneficios en privacidad, seguridad y rendimiento, el 80% de las nuevas PCs se comercializan bajo esta categoría y pronto será una condición estándar del mercado».
«La naturaleza híbrida de la IA entre Nube, Centros de Datos privados, Edge y dispositivos personales, abre oportunidades para países con capacidad energética e infraestructura. Argentina tiene espacio y Argentina tiene capacidad para generar energía verde”, remarcó el ejecutivo.
María Farías, Editora








