Según investigadores, las noticias falsas se propagan mucho más rápido en Twitter que las verdaderas, un desequilibrio causado más por la gente que por las cuentas automatizadas o “bots”. Las historias falsas se propagaron mucho más rápido que las verdaderas en todas las categorías, pero esto fue más marcado en las noticias políticas que en las que trataban de terrorismo, desastres naturales, ciencia, leyendas urbanas o información financiera.
El estudio, realizado por investigadores del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT) examinó unas 126.000 historias compartidas por unos 3 millones de personas en la red social desde el 2006 al 2017 determinó que las noticias falsas tienen un 70% más de probabilidades de ser retuitedas que las verdaderas. Este es uno de los intentos más grandes realizados hasta la fecha por evaluar las dinámicas detrás de cómo circulan las noticias falsas por las redes sociales.
Incluso la noticia verdadera más popular raramente alcanza 1.000 personas, mientras el 1% de las falsas llega a entre 1.000 y 100.000 personas. Las falsas que llegaron a 1.500 personas lo hicieron 6 veces más rápido que las verdaderas.
En promedio, una noticia falsa toma 10 horas para llegar a 1.500 usuarios de Twitter, comparado con 60 para una historia verídica. Además, en promedio las informaciones falsas llegan a un 35% de gente más que las historias ciertas. Twitter y otras redes sociales como Facebook han estado bajo escrutinio de los legisladores estadounidenses y de reguladores internacionales por lo poco que hacen para evitar la difusión de contenidos falsos.
Deb Roy, coautora del estudio y directora del Laboratorio de Máquinas Sociales del MIT destacó que “No importa desde qué punto de vista se mire, las noticias falsas ganan”.
Los investigadores del MIT hallaron que las cuentas “bot” aceleran por igual la difusión de noticias verdaderas o falsas, lo que significa que las personas fueron más directamente responsables por la propagación de noticias falsas.
Soroush Vosoughi, líder del equipo de investigadores, dijo que: “La gente podría ser más propensa a compartir noticias falsas porque causan más sorpresa. Una razón por la que podrían ser más sorpresivas es que van en contra de las expectativas de la gente”.
Si bien el estudio se focalizó en Twitter, los investigadores dijeron que sus conclusiones probablemente también se aplicarían a otras redes sociales, entre ellas Facebook.