Productores argentinos regalaron este martes diez toneladas de peras y manzanas en la emblemática Plaza de Mayo, para denunciar los abusos de los hipermercados que suben el precio de estas frutas entre 800% y 1.000%.
Los productores se instalaron a metros de la Casa de Gobierno y comenzaron a repartir las peras y manzanas, a razón de un kilo por persona.
De inmediato, cientos de interesados hicieron fila para obtener su parte, entre risas y consultas sobre el motivo de la protesta. Argentina produce al año 1,5 millones de toneladas de peras y manzanas, especialmente en las provincias patagónicas de Neuquén y Río Negro (sur), de las cuales la mitad se destina a países como Rusia y Brasil.
Según informaron a Xinhua desde la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), «la protesta no es contra el gobierno, sino contra los abusos de los hipermercados». Un informe de la entidad precisó que el productor vende a tres pesos el kilo de manzana (US$0,20) y en el hipermercado se consigue a 28,1 pesos (US$1,87), una diferencia de 851 por ciento.
En el caso de las peras, los productores venden el kilo a 2,1 pesos (US$0,14 centavos) y el hipermercado a 23,5 pesos (US$1,56), una diferencia de 1.009%.
El problema
El costo de un kilo de pera o manzana es de $4.50, pero les pagan $3, por lo que en cada kilo pierden $1.50. Esto ha hecho que desaparezcan productores. En el último año, se dejaron de trabajar 17.000 hectáreas.
El consumidor paga 40 o 50 pesos por el kilo de fruta. En ese punto de la góndola, el Estado cobra el 10.5 por ciento en concepto de IVA, lo que equivale a alrededor de $5 (esto es más que el costo de producción).
Por la falta de competitividad, los precios son caros en el mundo, por lo que caen las exportaciones.
La posible solución
Una ley que determine el costo de producción más la ganancia.
Un fondo compensador para poder enfrentar los vaivenes de la economía.