La infraestructura también aparece entre las prioridades de los Principios de Carolina, que llaman a apoyar el despliegue de infraestructura tecnológica segura, accesible, confiable e interoperable para facilitar el desarrollo y adopción de tecnologías emergentes.
Estos son otros de los temas que se abordaron durante la reunión del G20, los ministros coincidieron en que las políticas para tecnologías emergentes deben promover la innovación, la inversión privada y la colaboración entre gobiernos, empresas y academia, al tiempo que permitan un desarrollo seguro y confiable.
Los Principios de Carolina para Tecnologías Emergentes establecen que las políticas deben aplicarse de manera flexible, considerando las circunstancias nacionales y el nivel de madurez de cada tecnología. El documento también reconoce que cada país mantiene su soberanía para desarrollar sus propias políticas de gobernanza tecnológica.
Por su parte, Mark Zuckerberg, CEO de Meta en un comunicado, defendió menos restricciones a los modelos de IA de código abierto. “La política de EE. UU. necesita reducir esta fricción adicional si queremos que los modelos estadounidenses de código abierto lideren con el tiempo”.
Asimismo, Zuckerberg también defendió acelerar la construcción de infraestructura, como Data Centers, energía y chips, argumentando que EE. UU. necesita facilitar estas inversiones para mantener su liderazgo en la carrera por la IA.
La estrategia también está alineada con los planes de Meta, que pretende volver a lanzar modelos de código abierto y considera este enfoque una forma de ampliar el acceso a la IA, en lugar de concentrar la tecnología en manos de unas pocas empresas.
Esta posición se inserta en el contexto de la disputa tecnológica con China. Empresas como DeepSeek, Alibaba y Moonshot han avanzado en el desarrollo de modelos de IA de código abierto, aumentando la preocupación de EE. UU. sobre el uso de estas tecnologías.
Otros ejecutivos presentes en el debate también defendieron la expansión de la infraestructura, pero hubo divergencias sobre la regulación. Mientras algunos alertaron sobre el riesgo de reglas excesivas, ejecutivos como Alex Karp, CEO de Palantir Technologies, y Demis Hassabis, presidente de Google DeepMind, defendieron cierto nivel de regulación y medidas de seguridad.
El acuerdo alcanzado en Chapel Hill coloca así al G20 ante una postura común favorable a una regulación más adaptable de la IA y otras tecnologías emergentes, aunque cada país conservará la facultad de definir cómo aplicar estos principios dentro de sus propios marcos jurídicos.