La Cámara Argentina Fintech reitera su posición a favor de que los trabajadores puedan elegir libremente dónde acreditar sus salarios, incluyendo cuentas de pago ofrecidas por Proveedores de Servicios de Pago (PSP) habilitados y regulados por el Banco Central de la República Argentina (BCRA).
El debate en curso no trata de imponer el uso de billeteras virtuales, sino de ampliar derechos, promover la competencia y adecuar el marco legal a una realidad económica que ya existe, caracterizado por la adopción masiva de cuentas digitales, la interoperabilidad y el uso cotidiano de instrumentos electrónicos para administrar ingresos y realizar pagos.
Permitir la acreditación de salarios en cuentas de pago reguladas no implica imponer cambios ni asumir nuevos riesgos, sino actualizar la normativa laboral a una realidad ya consolidada y ampliamente documentada por indicadores oficiales del Banco Central.
Las cuentas de pago son hoy un componente estructural del sistema financiero. El debate no arranca desde la teoría, sino desde un dato duro.
En diciembre se registraron 753 millones de transferencias inmediatas en pesos por un total de $88,7 billones. (+24,8% en cantidad de operaciones y del 24,4% en montos reales de crecimiento interanual). El 75% de esas transferencias tuvo como origen o destino una CVU, es decir, una cuenta de billetera digital. En términos simples, millones de personas ya administran su dinero todos los días a través de estas cuentas.
En ese contexto, el salario aparece como una de las pocas operaciones masivas donde todavía no existe plena libertad de elección del canal. La iniciativa legislativa no intenta forzar comportamientos ni alterar dinámicas existentes: busca que la ley deje de correr detrás de la realidad. Mantener restricciones normativas sobre el uso de cuentas de pago para el cobro de salarios se apoya en supuestos que ya no describen cómo funcionan hoy las finanzas de las personas.
Los Proveedores de Servicios de Pago que ofrecen cuentas de pago se encuentran registrados y supervisados por el BCRA, bajo un marco regulatorio específico que contempla obligaciones operativas, tecnológicas, informativas y de protección al usuario. Este régimen parte de una distinción fundamental, los PSP no realizan intermediación financiera ni asumen riesgos sistémicos, por lo que la regulación se orienta a la protección de los fondos y la seguridad operativa, en línea con la naturaleza de la actividad.
La normativa vigente del Banco Central establece que el 100% de los fondos de los usuarios en cuentas de pago debe mantenerse depositado en cuentas bancarias a la vista, separadas del patrimonio del Proveedor de Servicios de Pago. Esto implica que los recursos permanecen dentro del sistema financiero regulado.
Según el Informe de Crédito Fintech Argentina Q1 2025 elaborado por el ITBA y la Cámara Argentina Fintech sobre datos del Banco Central, el crédito fintech alcanzó los 5,7 millones de créditos vigentes, con un crecimiento interanual del 68%, y hoy el 27% de los tomadores de crédito del sistema financiero tiene al menos un crédito fintech.
La reciente apertura de medios de pago en el transporte público demuestra que ampliar alternativas no implica eliminar las previas. Ese mismo principio guía este debate: sumar opciones, sin imponer ni excluir.
La resistencia de los bancos no responde a una preocupación por la seguridad, sino a la defensa del fondeo gratuito que obtienen de los salarios cautivos. Al retener estos depósitos se aseguran capital a costo cero para financiar sus préstamos y comisiones, evitando competir en un mercado abierto donde el trabajador sea libre de elegir.
Permitir que los salarios se acrediten en cuentas de pago no implica asumir nuevos riesgos ni debilitar al sistema financiero. Implica actualizar el marco normativo laboral y administrativo a la realidad de los trabajadores y del sistema de pagos argentino.
La Cámara Argentina de Fintech hace un llamado al Congreso de La Nación para avanzar en una normativa que amplíe derechos, fomente la competencia y acelere la inclusión financiera. Los bancos se oponen a la libertad de elegir dónde cobrar salarios para no perder privilegios.
El salario pertenece al trabajador. Reconocer su derecho a elegir dónde cobrarlo es un paso necesario hacia un sistema financiero más abierto, dinámico y alineado con la realidad de la Argentina actual.
Fuente: Cámara Argentina Fintech







