Este 2026 en México entra en vigor de forma obligatoria la CURP biométrica para trámites oficiales, sustituyendo a la tradicional en validaciones de identidad, a esta transición se suma el registro obligatorio de números celulares para vincularlos a la CURP biométrica, lo que es parte de la digitalización de la identidad de los mexicanos.
Este auge responde a la necesidad de contar con mecanismos más seguros frente al robo de documentos físicos, así como la suplantación de identidad, robo de contraseñas, combatir la extorsión y fraudes. ESET analiza los retos de esta transición en torno a la protección de esta información sensible, sobre todo entre quienes no conocen su alcance o funcionamiento.
Durante 2024, el robo de identidad experimentó un aumento significativo del 84% en México y la tendencia creciente se mantuvo en 2025, de acuerdo con el estudio A Year in Fraud 2024, elaborado por Unico México. Este incremento se atribuye principalmente al fraude digital y está impulsado por el uso de tecnologías como la inteligencia artificial y el comercio electrónico.
Así mismo, 2025 cerró con un total de 10,322 víctimas de extorsión, la cifra más alta registrada desde 2015, representando un incremento del 2.7% respecto a 2024, según el Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP).
Ante este escenario, el uso de datos biométricos se perfila como una herramienta clave para fortalecer la seguridad en la identificación de las personas. “Esta tecnología promete mayor rapidez y confiabilidad en la validación de identidad, pero también plantea retos significativos en términos de protección de información personal”, advierte David González, investigador de seguridad informática de ESET Latinoamérica.
A inicios de enero 2026, RENAPO reveló que ya suman 27 millones de personas que han realizado su registro de datos biométricos, sin embargo, aún existen grandes retos para garantizar que el registro de biométricos esté acompañado de protocolos de estricta protección y transparencia en el uso de datos de millones de mexicanos para evitar que esta medida diseñada para proteger termine ampliando los ataques digitales.
«La educación digital es tan importante como la tecnología. Los ciudadanos deben comprender qué información entregan, cómo se almacena y cuáles son sus derechos frente a cualquier vulneración”, concluye el investigador de ESET.
Fuente: ESET








