Usuarios y contraseñas siguen siendo la principal puerta de entrada de los ciberataques

El 25% de los ataques más rápidos robó datos en tan solo 72 minutos. Las fallas de identidad estuvieron presentes en casi el 90% de los casos investigados, mientras que el 99% de las cuentas en la nube presentaba permisos excesivos.

El tipo de delitos digitales no solo está creciendo, sino que también se está acelerando. Así lo advierte Unit 42, el equipo de investigación y respuesta a incidentes de Palo Alto Networks, en su Global Incident Response Report 2026.

El informe, basado en más de 750 investigaciones realizadas entre 2024 y 2025, identifica un cambio decisivo en la dinámica de los ataques: la identidad digital se consolida como el principal factor de riesgo. Esto significa que los ciberdelincuentes ya no dependen exclusivamente de malware sofisticado, sino que ingresan mediante accesos legítimos, como usuarios, contraseñas o credenciales asociadas a servicios en la nube.

En 2025, el 25% de los ataques más veloces logró extraer información en apenas 72 minutos, mientras que el 87% de las intrusiones comprometió múltiples entornos simultáneamente. Más revelador aún, casi el 90% de los casos investigados incluyó fallas de identidad como factor determinante y el 99% de las identidades en la nube presentaba permisos excesivos.

El análisis muestra que las técnicas basadas en la identidad representaron el 65% de los accesos iniciales. Entre ellas destacan las campañas de phishing, el uso de contraseñas filtradas y los ataques de fuerza bruta. Incluso mecanismos ampliamente adoptados, como la autenticación multifactor (MFA), pueden ser vulnerados si su implementación es básica o predecible.

La expansión del software como servicio (SaaS), es decir, aplicaciones empresariales que operan completamente en la nube, también redefine el escenario de riesgo. En 2025, la información alojada en este tipo de plataformas fue relevante en casi una cuarta parte de los casos analizados. En paralelo, herramientas legítimas como integraciones OAuth —que permiten a distintas aplicaciones compartir accesos—, API keys —credenciales utilizadas por sistemas automatizados— y soluciones de gestión remota de dispositivos (RMM/MDM) aparecen cada vez con mayor frecuencia en investigaciones de incidentes.

El reporte también identifica cambios en la monetización del delito digital. Aunque el cifrado de sistemas continúa presente, aumenta la presión basada exclusivamente en el robo de datos y en la amenaza de divulgación pública. Las cifras económicas muestran esta tendencia: la mediana de la demanda inicial alcanzó US$ 1,5 millones, mientras que la mediana de pago se situó en US$ 500.000.

“En América Latina vemos entornos híbridos, cadenas de suministro complejas y una adopción acelerada de SaaS; esa combinación exige cerrar brechas de exposición, gobernar mejor la identidad y automatizar la contención, sin perder de vista las prácticas esenciales de higiene cibernética. El objetivo es que un acceso inicial no se convierta en una crisis operacional”, señaló Patrick Rinski, líder de Unit 42 para la región.

El informe concluye con una advertencia clara: en el delito digital moderno, la diferencia entre un incidente controlado y una crisis puede definirse en la primera hora. Porque hoy, más que técnicas muy sofisticadas, el mayor riesgo sigue siendo uno bastante familiar: credenciales válidas mal protegidas.

Fuente: Palo Alto Networks

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Noticias relacionadas
Leer más

El crimen digital ya opera a velocidad récord

En 2025, el 25% más veloz de los ataques robó datos en 72 minutos y el 87% de las intrusiones cruzó múltiples superficies a la vez; además, casi el 90% de las investigaciones incluyó fallas de identidad como factor determinante, con 99% de las identidades en nube sobre permisadas.
Total
0
Share