La firma Hocelot especializada en la obtención y verificación de datos de personas físicas en tiempo real, indicó en un breve informe algunos de los usos más desconocidos del Big Data en la vida diaria y los tres ambientes dentro del ecosistema tecnológico en los que está más presente:
Smart Cities: utilizan el Big Data para optimizar factores como los flujos de tráfico, basándose en los datos que llegan en tiempo real, desde la información de las redes sociales hasta el tiempo meteorológico. Las ciudades embarcadas en proyectos de este tipo dan un vuelco radical a sus infraestructuras de transporte público, así como otros procesos de suministros que trabajan de forma colaborativa.
Un ejemplo claro de cómo esta tecnología ayuda a mejorar son las señales de tráfico y semáforos, que actúan automáticamente para minimizar embotellamientos, adaptándose a cada escenario.
Sanidad: otra área de uso de datos masivos colectivos es el de la codificación de material genético. La aplicación en este sector abre la posibilidad de conocer detalles sobre antepasados y con ello poder luchar contra enfermedades hereditarias.
También puede recomendar qué dietas o alimentos son más adecuados para el genotipo de cada uno, o para descubrir cómo y porqué se activan determinados genes que pueden derivar en enfermedades crónicas. En la actualidad, la capacidad de procesamiento de plataformas de análisis de datos permite decodificar cadenas enteras de ADN en cuestión de minutos, lo que da lugar a comprender mejor las enfermedades, sus desencadenantes y patrones de propagación.
Reducir la criminalidad: Gracias a la cantidad de datos que se almacenan, las fuerzas de seguridad pueden realizar informes detallados acerca de la criminalidad, dando respuesta a preguntas como cuándo y dónde se da, cuáles son los delitos más comunes por región, redistribuir los agentes en base a dichas tasas, etc. La mezcla de datos extraídos de las denuncias presentadas, unido a la información del censo local, así como de otras fuentes de internet, permiten mejorar la seguridad de los ciudadanos.
Antonio Camacho, fundador de Hocelot destacó que “El Big data es la gran revolución de esta era. A día de hoy, somos plenamente conscientes del impacto que ha tenido en el entorno profesional, ya que los datos se han configurado como el eje central de la estrategia empresarial de cualquier compañía, por lo que todos hemos tenido que reinventarnos y cambiar la forma de hacer las cosas”.
Y agregó: “Es fundamental ser capaz de analizar todos estos mensajes. Nosotros contamos con servicios de Smart Data y Smart Analytics que permiten verificar esos datos en tiempo real, obteniendo de este modo información objetiva y útil para la toma de decisiones”.
María Farías, Editor