El pronóstico sobre el mercado móvil salvadoreño compartido a 5G Americas por la firma GlobalData indica que, para fines de 2017, las suscripciones móviles LTE alcanzarán los trescientos millones, lo que representaría una penetración de 5,1% de esta tecnología sobre el total de la población.
Según esta previsión, LTE apenas alcanzaría una participación del 3,8% sobre el total de las conexiones móviles en el país, frente a las tecnologías de tercera generación (3G, con 49,5%) y segunda generación (2G, con 46,7%).
La primera red comercial de este tipo en El Salvador comenzó a operar en diciembre de 2016, cuando se registraron apenas cien millones de líneas, aproximadamente. Siendo uno de los mercados que ha desplegado redes LTE de manera tardía si se le compara con otros mercados de América Latina.
Se espera que en 2022 existan siete veces más suscripciones LTE que las que se esperan para 2017. Para ese año, el pronóstico de dos millones y medio de líneas representará una participación de 28,5% de la tecnología sobre el total de las suscripciones móviles, y se alcanzará un nivel de penetración LTE de 39,7% sobre el total de la población.
El crecimiento de la banda ancha móvil en El Salvador requiere que exista una planeación efectiva de la política de espectro que permita adjudicar más capacidad para los operadores móviles. Según el Índice 5G Americas de Espectro Radioeléctrico el país cuenta con 208,4 MHz de espectro adjudicado para servicios móviles.
La situación de espectro para servicios móviles en El Salvador requiere de acciones que le permitan acercarse o superar esa cantidad, poniendo a disposición del mercado bandas de espectro radioeléctrico que puedan ser explotadas sin interferencias y a través de procesos abiertos, transparentes y competitivos para la asignación de un recurso escaso como es el espectro.