Mientras las salidas de argentinos al exterior caen en 2026, los viajes para seguir fenómenos como la selección argentina, Lionel Messi o Franco Colapinto marcan récords y abren nuevas oportunidades para el negocio turístico. Una agencia argentina con más de 13 años en el mercado llevará este fin de semana a más de 1.000 pasajeros al Gran Premio de Brasil de Fórmula 1, el doble que el año pasado.
El fenómeno del sports-tripping, impulsado por los grandes acontecimientos deportivos, consolida una nueva oportunidad para las agencias de viajes, que apuestan por operaciones de mayor escala, servicios integrales y acompañamiento al pasajero.
El deporte mueve multitudes, pero también activa una cadena de negocios que va mucho más allá de las entradas a una competencia. Vuelos, alojamiento, traslados, asistencia y experiencias en destino forman parte de una modalidad de viaje que gana protagonismo entre los argentinos: el sports-tripping, o turismo motivado por eventos deportivos.
En 2026, la Copa Mundial de la FIFA y la presencia de Lionel Messi en Estados Unidos, junto con el crecimiento de la expectativa por Franco Colapinto en la Fórmula 1, contribuyeron a consolidar este segmento. Para las agencias y los operadores turísticos, el desafío consiste en transformar esa pasión en experiencias integrales, con planificación, servicios coordinados y previsibilidad para los viajeros.
Uno de los ejemplos más recientes es el Gran Premio de San Pablo que se disputará del 6 al 8 de noviembre en el Autódromo José Carlos Pace, en Interlagos.
“Cuando un evento deportivo se convierte en el motivo principal de un viaje, la expectativa del pasajero va mucho más allá de llegar a destino. Busca vivir una experiencia completa, compartir la pasión con otros argentinos y tener la tranquilidad de que cada detalle está organizado. Para las agencias, eso requiere planificación, capacidad operativa y un acompañamiento que empieza mucho antes de subir al avión”, señala Ezequiel Mayoni, CEO y fundador de Sí, Viajo.
Interlagos: el efecto Colapinto y una operación para más de 1.000 argentinos
El Gran Premio de São Paulo se convirtió en una de las citas más atractivas del calendario para los fanáticos argentinos de la Fórmula 1. La cercanía con Brasil, la posibilidad de combinar deporte y turismo y el crecimiento de la popularidad de Franco Colapinto explican parte de ese interés.
De acuerdo con datos de demanda recopilados por plataformas turísticas, las búsquedas de viajes desde Argentina hacia São Paulo para el Gran Premio se multiplicaron por siete, un incremento estimado de entre el 600% y el 700%. La cifra debe leerse como un indicador de interés por el destino y las fechas, y no necesariamente como un aumento equivalente en las reservas efectivamente concretadas. Las estimaciones de operadores turísticos sitúan entre 15.000 y 18.000 la cantidad de argentinos que podrían asistir al circuito durante el fin de semana.
En ese contexto, Sí, Viajo, agencia argentina con más de 13 años en el mercado, trasladará este fin de semana a más de 1.000 pasajeros al Autódromo José Carlos Pace a través de su unidad de turismo deportivo Sí, Viajo Sports. La cifra duplica la del año pasado, cuando la empresa llevó a algo más de 500 personas al mismo evento.
El operativo incluye cuatro vuelos chárter completos, de más de 180 pasajeros cada uno, entre el 5 y el 9 de noviembre, y más de 800 paquetes que combinan aéreo, hotel, entrada y traslados diarios entre el alojamiento y el circuito. En cada avión viajan tres responsables de la agencia que acompañan al grupo desde Ezeiza hasta el regreso, con asistencia las 24 horas en destino.
En Brasil, la empresa trabaja junto a Enjoy, uno de los principales operadores de Fórmula 1 del país, una alianza que le permite ofrecer distintas categorías de entradas y coordinar los servicios necesarios para la experiencia en el circuito.
La Fórmula 1 no fue el único gran evento del año para la agencia: Sí, Viajo también llevó pasajeros a Estados Unidos para alentar a la Selección argentina durante el Mundial de Fútbol 2026 entre los meses de junio y julio.
“El hincha argentino viaja con el corazón, pero también con mucho esfuerzo detrás. Nuestro trabajo es que se preocupe solamente por alentar”, explica Mayoni. Y egrega: “Mover a más de mil personas para un mismo evento implica mucho más que contratar vuelos y alojamiento. Hay que coordinar horarios, servicios, traslados, información y asistencia para que el pasajero pueda concentrarse en disfrutar de la carrera. La experiencia de estas operaciones nos permite trabajar con una estructura cada vez más preparada para responder a la demanda de los grandes acontecimientos deportivos”, afirma Mayoni.
La organización integral también responde a una preocupación creciente de quienes viajan al exterior para asistir a espectáculos de alta demanda: contar con proveedores identificables, servicios confirmados y un canal de asistencia ante cualquier imprevisto. En este tipo de propuestas, la coordinación previa y el acompañamiento durante el viaje son parte central de la experiencia.
Mundial 2026: el turismo deportivo alcanzó una escala inédita para los argentinos
La Copa Mundial de la FIFA 2026, disputada en Estados Unidos, México y Canadá, fue uno de los grandes hitos del año para el turismo motivado por eventos deportivos. Para los argentinos, el Mundial significó un importante despliegue de viajes internacionales, con desplazamientos entre ciudades y estadios, noches de alojamiento, transporte interno y entradas a los partidos.
Estimaciones de operadores turísticos ubicaron en torno a 50.000 la cantidad de hinchas que viajaron desde Argentina hacia Norteamérica para acompañar a la Selección. Para dimensionar el impacto económico del fenómeno, estimaciones privadas atribuidas a la consultora Qualy calcularon un desembolso superior a los US$ 500 millones, con un gasto promedio cercano a los US$ 10.000 por viajero argentino. Los valores contemplan conceptos como pasajes, alojamiento, traslados internos y entradas.
La magnitud del acontecimiento dejó en evidencia que el turismo deportivo puede generar oportunidades comerciales en múltiples etapas: desde la planificación anticipada y la venta de paquetes hasta la organización de traslados entre sedes y la extensión de la estadía para sumar actividades turísticas.
Para las agencias, además, estos viajes requieren un trabajo distinto del turismo vacacional tradicional. La disponibilidad de entradas, los cambios en el calendario, las distancias entre ciudades y la concentración de la demanda obligan a diseñar propuestas con mayor anticipación y capacidad de respuesta.
Messi en Miami: el fútbol como motor de una nueva unidad de negocio
El fenómeno de Lionel Messi en Inter Miami amplió el atractivo de la ciudad estadounidense para los viajeros argentinos. A la combinación habitual de playas, compras y entretenimiento se sumó la posibilidad de ver jugar al ex capitán de la Selección en un evento deportivo internacional.
Entre las cifras difundidas sobre el mercado se encuentran estimaciones de más de 200.000 visitantes argentinos a Miami, un crecimiento interanual del 14%, y un gasto de US$ 52 millones durante el primer trimestre de 2026. También se han señalado incrementos de más del 300% en las búsquedas de vuelos durante determinados períodos de alta demanda (según cifras aportadas por Greater Miami Convention & Visitors Bureau -GMCVB-),
Al igual que con Colapinto, el caso de Messi muestra cómo la figura de un deportista puede sostener el interés turístico por un destino durante toda una temporada, y no solamente durante un campeonato. Para los operadores, esto abre la posibilidad de desarrollar propuestas que combinen entradas a partidos, alojamiento, traslados y actividades complementarias.“El turismo deportivo permite construir propuestas alrededor de una pasión concreta. En algunos casos, el viaje se organiza para una carrera o una final; en otros, el atractivo se mantiene durante toda una temporada detrás de un ídolo deportivo como Messi o Colapinto. Esa continuidad abre oportunidades para que las agencias desarrollen productos especializados, con servicios adecuados a las necesidades de cada evento y cada tipo de viajero”, explica Mayoni.