Destacados Secundarios

viernes, 28 de junio de 2019 | 3:01 pm

Por dónde pasa el futuro de la red doméstica

Es el 5G una amenaza que puede llegar a ocupar el lugar de la red Wi-Fi. La discusión que pone en entredicho la hegemonía de la conexión Wi-Fi no es nueva, pues ya se mantuvo cuando surgieron las redes 3G y 4G.

Compartir
EmailFacebookLinkedInTwitter
(Internacional)

La próxima generación de redes móviles 5G promete mejoras significativas en la conexión a Internet: velocidad máxima, una baja latencia y capacidades casi ilimitadas. Esta previsión no solo ha disparado las expectativas de los usuarios, sino que también ha puesto sobre la mesa un antiguo debate: ¿Es el 5G una amenaza que puede llegar a ocupar el lugar de la red Wi-Fi?

El 5G está actualmente en boca de todos, las expectativas de velocidades máximas y los nuevos servicios son altas, lo que sitúa a esta nueva generación de redes en la cúspide. No obstante, la discusión que pone en entredicho la hegemonía de la conexión Wi-Fi no es nueva, pues ya se mantuvo cuando surgieron las redes 3G y 4G. A la hora de la verdad, la red Wi-Fi sigue siendo la más utilizada por los usuarios. La mayor parte del tiempo los teléfonos móviles y otros dispositivos con acceso a Internet están conectados a una red Wi-Fi, ya sea en casa, en el trabajo o en puntos de acceso intermedios como cafés o tiendas.

Según los datos del Índice de Red Visual (VNI) de Cisco, en 2017, el 54 % del tráfico de datos móviles se descargó a redes fijas principalmente a través de redes Wi-Fi. Además, la compañía espera que esta cifra alcance el 59 % en 2022, lo que supone una tasa de crecimiento enorme. Estas previsiones señalan al Wi-Fi como la red preferida por los usuarios.

La próxima generación de redes de telefonía móvil parece prometer una experiencia completa, con altas velocidades, baja latencia y capacidades casi ilimitadas. De confirmarse esta evolución, ¿por qué debería conformarse el usuario con un Wi-Fi débil, con alta latencia y que sufre desconexiones en el hogar?

Lo cierto es que ningún operador de red está interesado en que el 5G ocupe el lugar del Wi-Fi, porque cuantos más datos deban manejar las redes móviles, más costosa será la expansión y el mantenimiento de la red. Por lo tanto, el devenir estará condicionado por el rendimiento y los servicios que pueda ofrecer la red Wi-Fi en comparación con el 5G. En este sentido, la dirección que tomen los operadores debe pasar por evolucionar el rendimiento de la red Wi-Fi, hasta conseguir que el servicio sea lo más rápido e inteligente posible, de modo que la experiencia del usuario sea la misma en su casa que en cualquier otro lugar.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

multimedia