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miércoles, 21 de febrero de 2018 | 12:14 am

Fintech, el desafío del financiamiento de la energía renovable en América Latina

Las reformas pueden impulsar la inversión privada en el sector, como las que ponen fin al monopolio estatal del sector en México y las iniciativas como RenovAr en Argentina.

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(Internacional)

El nuevo informe de The Economist Intelligence Unit (EIU), “Sectores emergentes de América Latina: una mirada más cercana a fintech y energía renovable”, encargado por la Cámara de Comercio e Industria de Dubai, exploró sectores de alto potencial para impulsar la productividad y el crecimiento económico.

Existen desafíos clave que persisten en la industria financiera de LAC. La concentración bancaria en grandes mercados como Brasil es alta y, como resultado, no hay un impulso para mejorar los servicios y ofrecer tarifas más bajas. La falta de transparencia también genera asimetrías de información. Como resultado, solo el 51% de la población de América Latina y el Caribe tiene una cuenta bancaria, en comparación con el promedio global del 62%.

Las empresas de Fintech emergentes están alterando el status quo-ofreciendo servicios digitales, a menudo sin tarifas asociadas, a los que anteriormente estaban excluidos del sistema financiero formal y brindando a los inversores una mejor información capturada a través de sus plataformas digitales.

De esta forma, los avances en tecnología financiera están ayudando al sector de servicios financieros a llegar a más personas de manera rentable. Esto es posible gracias a la alta penetración de teléfonos inteligentes: en 2015, Chile ocupó el 7° lugar en el mundo en términos de propiedad de adultos de un teléfono inteligente, con una tasa de penetración del 65%, Brasil y Argentina registraron tasas superiores al 40% el mismo año.

El Banco Interamericano de Desarrollo (BID) estima que América Latina y el Caribe necesitarán instalar 600 GW adicionales para 2030, con inversiones adicionales por un monto de USD 430 mil millones. La energía renovable cobró importancia para satisfacer la creciente demanda de electricidad, no solo ayuda a los gobiernos a alcanzar los objetivos de emisiones de carbono, sino que también existe un fuerte argumento económico para ello como resultado de la caída de los precios.

La ubicación tropical de Brasil asegura fuertes niveles de irradiación durante todo el año, incluido el invierno. En Argentina, los expertos estiman que los factores de capacidad para proyectos eólicos pueden llegar al 55%, particularmente en el área de la Patagonia, en comparación con los promedios del 35-40% en el medio oeste de Estados Unidos.

El financiamiento sigue siendo un desafío y los expertos consideran que los proyectos de energía renovable deben ser más “financiables”. Las reformas pueden impulsar la inversión privada en el sector, como las que ponen fin al monopolio estatal del sector en México y las iniciativas como RenovAr en Argentina.

Melanie Noronha, editora del informe dijo: “Estos sectores están hambrientos de financiación, y la IED desempeñará un papel importante en su apoyo. Las empresas de CCG pueden desempeñar un papel para expandir aún más su presencia en la región, utilizando sus conocimientos en tecnología financiera y energías renovables y ayudando a resolver uno de los principales cuellos de botella: financiación insuficiente para empresas emergentes y proyectos de energía renovable. Pero para atraer más IED de los países del CCG y del mundo en general, los gobiernos de América Latina necesitarán reforzar su entorno empresarial y proporcionar más estabilidad en su marco político y de políticas”.

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